Los días 06 y 07 de abril de 2026, un grupo de técnicos del IG-EPN viajó al Cantón Archidona, provincia de Napo, para realizar una serie de charlas informativas enfocadas en el conocimiento del volcán Sumaco. El IG-EPN planea la instalación de una nueva estación sísmica permanente que contribuirá a la vigilancia de este volcán, pero también ayudará a robustecer la red sísmica nacional.
Aunque es poco conocido, el volcán Sumaco es un volcán potencialmente activo localizado a unos 50 km al NE de Tena y unos 30 km al SE del Chaco, dentro del Parque Nacional Sumaco-Napo-Galeras. Su forma cónica, así como los relatos históricos de 1895 y 1933 hacen pensar que el Sumaco ha tenido actividad eruptiva muy recientemente, aunque este dato no está del todo confirmado.
Los técnicos del IG-EPN dieron dos charlas en el auditorio Municipal del GAD de Archidona, una dirigida a los trabajadores del municipio y otra al personal encargado de las obras públicas, todo esto bajo la coordinación de la Unidad de Gestión de Riesgos del GAD. El objetivo fue mostrar a la población que ellos viven cerca de un volcán con actividad muy reciente, además hablarles de la iniciativa de la instalación de una estación sísmica en el cantón para el mejoramiento de la vigilancia sísmica y volcánica de la zona.
Los técnicos se dirigieron también a la zona de Hatun-Sumaco, una comunidad rural asentada unos 24 km al SE del volcán. Allí dialogaron con varios comuneros y les contaron un poco de la historia de su vecino, el volcán Sumaco. Luego, en compañía de algunos de ellos, recorrieron la zona de Hatun Sumaco hasta llegar a Pacto Sumaco para buscar un sitio idóneo para la futura instalación.
Se realizaron pruebas de ruido con un sismógrafo portátil y se ha propuesto que la instalación de realice en Pacto Sumaco, dado que la comunidad geográficamente bien ubicada y ofrece algunas de las condiciones necesarias para la transmisión de datos en tiempo real.
Se espera que los trabajos de instalación de la estación se completen en los próximos meses, lo cual permitirá incrementar las capacidades de vigilancia de esta zona.
D. Sierra, J. Salgado
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
El 16 de abril de 2026 se realizó en Portoviejo el evento “Foro Nacional 16A”, como un recordatorio del 10mo. aniversario del fuerte terremoto que sacudió al Ecuador el 16 de abril de 2016. El sismo, con epicentro en Pedernales, tuvo una magnitud de 7.8 Mw y una intensidad máxima de IX (según la Escala macrosísmica europea, EMS-98).
El sismo liberó una cantidad de energía equivalente a unas 30 mil bombas de Hiroshima, siendo el más destructivo de las últimas décadas. Provocó la muerte de más de 600 personas, más de 7 mil heridos y unos 22 mil damnificados. Los daños causados fueron cuantificados en más de 3000 millones de dólares.
Si deseas saber más sobre el sismo de 2016 mira el siguiente video: https://www.youtube.com/watch?v=FiJQkB3eK_o&t=1058s
Es por esto que la Secretaría de Gestión de Riesgo organizó un conversatorio en la Universidad San Gregorio de Portoviejo en la que se dieron cita diferentes actores y representantes del sector público, privado, académico y comunitario para analizar avances y definir acciones en la gestión de riesgos. El encuentro se centró en revisar lo ejecutado en la última década y proyectar estrategias para fortalecer la prevención ante desastres.
El foro incluyó la intervención del Dr. Daniel Sierra del Instituto Geofísico (IG-EPN) quien hizo hincapié en las lecciones aprendidas por el terremoto. Por ejemplo, la red de vigilancia sísmica del IG-EPN permitió observar como la ruptura del sismo se propagó hacia el sur, lo cual explica por qué los daños fueron mayores en la provincia de Manabí y no en Esmeraldas, de igual manera, la dirección de la ruptura justifica por qué el sismo no generó un tsunami, sino perturbaciones menores en el oleaje.
El trabajo del IG-EPN en esta década ha incluido el fortalecimiento de las redes de vigilancia, la realización del estudio de microzonificación sísmica en Portoviejo y la participación y colaboración con socios internacionales en estudios que han permitido caracterizar la zona de ruptura y el medio circundante. Del mismo modo, se habló de los avances que se han hecho hasta el momento para la implementación de un sistema de alerta temprana de tsunamis en Ecuador.
La jornada no se restringió a lo académico, dio lugar también a representaciones simbólicas que a través de la danza y el arte reflejaron el dolor de un pueblo afectado por el desastre pero que también ha luchado por salir adelante y por reconstruir lo perdido. Así mismo se dio a conocer la iniciativa “Raíces que sostienen” la cual promovió la reforestación en zonas vulnerables como señal de compromiso colectivo hacia la construcción de sociedades más resilientes.
La Secretaria Nacional de Gestión de Riesgos (Carolina Lozano), la Gobernadora de Manabí (Aurora Valle) y la Coordinadora de la Zona 4 de la SGR (María Mercedes García) entregaron reconocimientos por el trabajo de los Cuerpos de Bomberos de Portoviejo y Manta, los comités comunitarios, el voluntariado de Protección Civil y a la Universidad San Gregorio por tratarse de actores con una participación clave durante la emergencia causada por el sismo del 2016.
El evento dejó evidenciado que se ha trabajado mucho para fortalecer la Gestión de Riesgos y Desastres en nuestro país, pero aún queda un largo camino por recorrer. Debemos tomar en cuenta que los estudios del IG-EPN muestran que existe gran acumulación de energía frente a la costa de Esmeraldas, por lo que existe una gran probabilidad de ocurrencia de un evento sísmico de gran magnitud en esta zona en los próximos años/décadas.
Si deseas saber más sigue el siguiente enlace: https://www.igepn.edu.ec/interactuamos-con-usted/1971-ponencia-de-la-msc-patricia-mothes-en-el-4th-lacsc-sobre-monitoreo-con-gps-y-alerta-temprana-de-tsunamis-en-la-costa-de-ecuador
D. Sierra, M. Segovia, B. Ortiz
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
El Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN), y el apoyo del Grupo de Aviación del Ejército Ecuatoriano Nº45 (G.A.E 45) “Pichincha” perteneciente a la Brigada de Aviación del Ejército Nº15 “Paquisha”, coordinado con la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), realizaron tareas de vigilancia de la actividad superficial en el volcán Sangay y el mantenimiento de su red de monitoreo instrumental; tareas ejecutadas entre los días 10 al 14 de abril de 2026 con centro de base de operaciones en Macas, provincia de Morona Santiago.
Vigilancia visual e infrarroja
El 10 de abril de 2026 se realizó un sobrevuelo de reconocimiento y vigilancia de la actividad superficial del volcán Sangay. Las tareas de vigilancia visual e infrarroja fueron posible a pesar de las condiciones climáticas de nubosidad, a distancias de entre 2 a 5 km del edificio volcánico y a una temperatura de 14 °C y con una humedad del 45%. La actividad superficial estuvo caracterizada por: eventuales emisiones desde el cráter norte y con carga leve de ceniza, generalmente alcanzando hasta una altura de entre 0.5 a 1 km de altura, y siendo disipada con ayuda de los vientos locales. Además, se observó un pequeño flujo de lava activo (desde el borde hasta la cota 4900 m. s. n. m.), y depósitos de material piroclástico localizados especialmente sobre el flanco noroccidental del volcán, asociado a la actividad descrita.
Mantenimiento y rehabilitación de la red de estaciones cercanas al volcán Sangay
Entre el 10 al 14 de abril de 2026, se realizaron las actividades relacionadas con el mantenimiento y rehabilitación de la red de estaciones cercanas, donde a pesar de las condiciones climáticas de intensa nubosidad en el día, se pudo aprovechar las ocasionales ventanas que permitieron arribar a los sitios de interés y realizar los trabajos planificados con la recuperación de equipos en la estación SAGA que estaba en un sector que ha sufrido alta incidencia de erosión en el río y la rehabilitación de la estación SLIZ, localizadas hacia el suroccidente del volcán Sangay.
F. Naranjo, D. Acosta, I. Tapa
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
SISMOS EN IMBABURA-ECUADOR
El día lunes 20 de abril de 2026 a las 21h22 TL, se registró un sismo de magnitud 5.2 MLv (5.2 Mw), cuyo epicentro se localiza en la provincia de Imbabura.
En la figura 1.a se muestra la localización del evento (Latitud: 0.34° N, Longitud: 78.37° W, Profundidad: 120km), que se ubica a 27 km al oeste de la ciudad de Ibarra. El mecanismo focal (Figura 1.b), calculado por inversión de formas de onda con el programa MECAVEL, muestra un movimiento de tipo normal típico de eventos profundos, cuya fuente se asocia a la placa Nazca en subducción.
El Reporte de Percepción de Sismo Sentido emitido por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgo indica que este evento fue sentido en forma moderada en el cantón Cotacachi de la provincia de Imbabura. En el resto de Imbabura y en las provincias de Pichincha, Napo, Esmeraldas, Santo Domingo, Cotopaxi, Bolívar, Manabí, Los Ríos y Guayas se lo sintió en manera leve.
El Instituto Geofísico se encuentra monitoreando y cualquier novedad será informada.
Jefe T.
VACA S
Colaboradores del Informe
ACOSTA V, GUERRA J
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
Entre el 23 y 26 de marzo de 2026, técnicos del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) realizaron una campaña de recolección de ceniza y mantenimiento de la red de cenizómetros del volcán Sangay, en las provincias de Chimborazo y Morona Santiago.
Esta red, operada por el IG-EPN con el apoyo de los voluntarios de la Red de Observadores Volcánicos del Ecuador (ROVE), permite evaluar y cuantificar la caída de ceniza asociada a la actividad eruptiva del volcán. El volcán Sangay, ubicado en la provincia de Morona Santiago, que mantiene un periodo eruptivo continuo desde 2019, presenta actualmente una actividad interna Moderada y una actividad superficial Alta.
Trabajo de campo
Durante la campaña se visitaron 29 sitios, donde se efectuó el mantenimiento de los cenizómetros y la recolección de muestras correspondientes al periodo comprendido entre el 03 de febrero de 2026 y el 26 de marzo de 2026. En este intervalo, el Centro de Avisos de Ceniza Volcánica de Washington (W-VAAC) reportó 136 emisiones de ceniza, con alturas de hasta 2 000 m sobre el nivel del cráter y una dispersión máxima de 128 km desde el volcán, con una dispersión en varias direcciones (Figura 2). De manera complementaria, los Observadores Volcánicos de las comunidades cercanas también realizaron el mantenimiento de sus cenizómetros y entregaron los filtros recolectados.
Además, durante esta campaña se instalaron dos nuevos cenizómetros en las localidades de Zuñac y 9 de Octubre, ubicadas al sur y suroriente del volcán, a aproximadamente 20 y 25 km de distancia, respectivamente (Figura 3). Esta ampliación de la red permitirá mejorar el monitoreo y control de las emisiones de ceniza que se dispersan en estas direcciones.
Así también, se procedió con la instalación de una cámara trampa en el sector de Picavos-Guarguallá (Figura 4), con el objetivo de contar con imágenes de respaldo de la actividad del volcán desde su flanco noroccidental.
Las muestras obtenidas fueron secadas y pesadas para determinar la carga de ceniza acumulada, expresada en gramos por metro cuadrado (g/m²). De acuerdo con esta clasificación, la caída de ceniza se categoriza como fuerte (>1000 g/m²), moderada (100–1000 g/m²), leve (10–100 g/m²) y muy leve (0–10 g/m²) indicando la cantidad de ceniza que cayó en cada localidad durante este periodo.
Los resultados indican que la caída de ceniza durante el periodo analizado fue de muy leve a leve en todas las localidades evaluadas (Figura 5). El valor máximo registrado fue de 15.9 g/m² en la comunidad de Retén Ichubamba, parroquia Cebadas (cantón Guamote). Estos valores reflejan una emisión baja de ceniza, en concordancia con la actividad superficial observada en el volcán.
La recolección periódica de ceniza y el mantenimiento de la red de cenizómetros permiten mejorar la comprensión de los procesos eruptivos del volcán Sangay y evaluar su impacto en las zonas pobladas, proporcionando información clave para el monitoreo y la gestión del riesgo volcánico.
Adicionalmente, durante esta campaña se realizaron sobrevuelos con dron en la confluencia de los ríos Volcán y Upano, con el objetivo de evaluar la evolución de la laguna formada aguas arriba desde 2020 debido al material volcánico transportado por el río Volcán. Las observaciones realizadas muestran que no se han producido cambios morfológicos significativos en la zona y que el flujo de agua corre con normalidad. Asimismo, se evidenció un descenso en el nivel de agua de la laguna, reflejado en la presencia de bancos de arena expuestos.
Durante esta campaña, también se aprovecharon las actividades de campo para realizar trabajos geológicos complementarios (Figura 7), entre ellos el análisis de depósitos de avalancha en la zona Quinta Cooperativa–Luz de América, el reconocimiento de depósitos morrénicos y valles en U en el sector de Atillo, y la evaluación de un deslizamiento ocurrido en el sector de Cebadas el 31 de marzo de 2025.
E. Telenchana, B. Bernard
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
© 2026 Instituto Geofísico - EPN
Inicio | Escuela Politécnica Nacional | Correo Institucional
Ladrón de Guevara E11-253, Aptdo. 2759 Quito - Ecuador.
Teléfonos: (593-2)2225655 ; (593-2)2225627 Fax: (593-2)2567847