Viernes, 02 Agosto 2013 14:56

Evaluación de la actividad del volcán Tungurahua

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2 de agosto de 2013

El 28 de julio, el volcán Tungurahua experimentó un incremento en su actividad eruptiva, la cual se ha mantenido hasta el momento. A nivel superficial se registran emisiones generalmente continuas de gases y ceniza, que alcanzan alturas máximas de 2 km sobre el nivel del cráter. Producto de la acción de los vientos, las nubes de ceniza formadas por estas emisiones y explosiones fueron transportadas principalmente hacia el occidente y nor-occidente del volcán, y en ocasiones hacia el sur-occidente. Por lo que se han generado caídas de ceniza en las poblaciones ubicadas en esas direcciones. Se han escuchado cañonazos y bramidos de moderada a ligera intensidad, que producen la vibración de suelo y estructuras en las zonas cercanas al volcán. Cuando el clima es favorable, se evidencia una clara actividad de tipo stromboliana a nivel del cráter, es decir, expulsión de bloques incandescentes y su posterior rodamiento por los flancos del volcán.

Las lluvias ocurridas en la zona ocasionaron el descenso de importantes flujos de lodo por las quebradas del flanco occidental, especialmente en los drenajes en donde se acumuló suficiente material piroclástico producto del evento eruptivo del 14 de julio pasado.

Por otro lado, nuestro sistema de monitoreo indica que la actividad superficial registrada hasta el momento, está asociada a la presencia de un cuerpo magmático que está almacenado en el conducto a profundidades de 1 a 3 km bajo el nivel del cráter. La instrumentación geodésica, muestra que este cuerpo magmático aún mantiene un proceso inflacionario en la parte alta de los flancos del volcán, lo que se interpreta como una migración de magma desde mayores profundidades. Las emisiones de SO2, se mantienen a niveles relativamente altos, mostrando ligeras fluctuaciones en sus medidas. La sismicidad registrada actualmente refleja un claro comportamiento de un sistema que permite la generación de la actividad superficial antes descrita, es decir un sistema de conducto abierto.

De acuerdo a todo lo mencionado se ratifica que el escenario más probable para el desarrollo de la actual actividad eruptiva del Tungurahua se mantenga en el corto plazo. Esto significa que se continuará registrando periodos con explosiones y emisiones de magnitud moderada, alternados con cortos periodos de relativa calma. Sin embargo, es factible que el cuerpo magmático que está almacenado en el conducto provoque en el mediano plazo un aumento en el nivel de actividad, que se caracterice por explosiones moderadas a grandes (con cañonazos y bramidos), emisiones de ceniza más energéticas, lo que implicaría nuevas caídas de ceniza; la posibilidad de que flujos piroclásticos de corto a mediano alcance puedan generarse y descender por los flancos del volcán.

En base a todo lo señalado es necesario que las autoridades y comunidad en general se mantengan atentas a los informes que emiten los medios autorizados y sobretodo eviten ingresar y mantenerse en zonas consideradas de mayor peligro por el impacto de los fenómenos volcánicos, especialmente flujos piroclásticos y lahares (muy frecuentes en esta época del año). Continuaremos informando sobre el desarrollo posterior de la actividad del volcán.

JO/JB/PR/DA/MR/lt

Instituto Geofísico

Escuela Politécnica Nacional

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