Martes, 02 Agosto 2011 11:45

Excelente publicación del Comercio: La prevención reduce el efecto de los desastres

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Ecuador: El Comercio

00:03 No se alarme. La idea de este fascículo no es acabar con su tranquilidad o generar un falso temor, es incentivarlo para que desarrolle la cultura de la prevención frente a la amenaza de los desastres naturales. La clave es convencerse de que si está preparado, está en capacidad de reducir los efectos del desastre.

Esto es más urgente en un país vulnerable al riesgo sísmico y volcánico, como Ecuador. A veces pensamos que la posibilidad de un terremoto es lejana, sin darnos cuenta que puede estar a la vuelta de la esquina.

En ese sentido, es importante que esté listo para saber cómo actuar si hay un terremoto, un sismo o la erupción de un volcán. En esos momentos, las realidades son diferentes y las reacciones también, aunque hay principios universales, como mantener la calma y dirigirse a zonas seguras, que prevalecen. En la familia alguien debe liderar la organización, a esa persona hay que identificarla con anticipación.

Es indispensable que en su casa arme un banco de información sobre los miembros de su familia. Las características físicas y un elemental perfil psicológico de cada uno. Además, el detalle de las enfermedades que padecen y los medicamentos que consumen. Esos datos deben estar recogidos en fichas, que además deben registrar la edad y la profesión de la persona. Esto dará importantes pistas a los socorristas, a la hora de brindar los primeros auxilios. También hay que trazar rutas de evacuación para llegar a sitios seguros y establecer puntos de encuentro, en caso de que tengan que salir apresurados de la vivienda.

Y para complementar el protocolo de reacción, cada miembro de la familia debe saber cuáles son sus responsabilidades. Unos tendrán que llevar la mochila con los alimentos básicos, otros se harán cargo de trasladar el agua embotellada y otros se preocuparán de ayudar a las personas de la tercera edad y a los niños. Esa organización facilitará la movilización de la familia.

Un plan familiar para emergencias es vital. Hay que empezar identificando las amenazas. Lo importante es definir qué se puede hacer para reducir el peligro, y los recursos disponibles. El plan de acción es indispensable, para saber cómo actuar antes, durante y después del desastre.

No se puede elaborar ningún plan de acción, si los involucrados no están capacitados para ello. Hay información básica que debe manejar cada uno. No está por demás recibir un curso de primeros auxilios.

La evacuación es, talvez, uno de los momentos de mayor tensión y pánico entre la familia, por eso, esto lo debe liderar el que pueda mantener la calma. Un simulacro de evacuación tiene muchas ventajas. La primera es que permite comprobar si las acciones planificadas son eficientes. Además, ayuda a corregir errores y a ajustar el plan.

Las inundaciones también son amenazas frecuentes. Nos ha ocurrido que salimos de la casa o de la oficina con cielo despejado y sol, y en cuestión de horas empieza el aguacero. Las calles se inundan y el gua entra a las edificaciones. El problema se agrava cuando los ríos se desbordan.

En estos casos también hay que saber actuar. Como los desastres naturales llegan sin anunciar, es indispensable tener en la casa una mochila con alimentos no perecibles. La fecha de caducidad se debe revisar con frecuencia, para que esta medida de prevención resulte útil.

No está descartado que una persona tenga que afrontar un desastre natural en la calle, mientras camina o conduce. Lo importante es identificar sitios seguros para refugiarse. ¿Cómo saber si un lugar es seguro? esa respuesta la ayudarán a encontrar los socorristas, por ello es importante que se de tiempo para acudir a la estación de bomberos más cerca para pedir ayuda. Una reunión es suficiente para conocer lo básico.

El tema de la prevención también se debe pensar en comunidad. Si en su barrio o en el sector donde trabaja los cables de luz están hechos una maraña en los postes, es hora de que empiece a tomar medidas para evitar que eso se convierta en un peligro. Busque asesoría para encontrar alternativas. Si usted no asume esta responsabilidad, otros posiblemente tampoco lo hagan.

En fin, la prevención demanda de una decisión personal, en primera instancia. El tema de fondo es prepararse para afrontar un desastre natural que, incluso, podría no ocurrir. Pero eso le brindará una tranquilidad invalorable, más aún si tiene en cuenta que está de por medio su vida y la de sus seres queridos, ellos le agradecerán.

En las siguientes páginas encontrará una hoja de ruta inicial. Lo ideal sería que usted dé el primer paso.

Fuente: http://www.elcomercio.com/quito/prevencion-reduce_0_527947349.html


Mantenga la calma frente a un terremoto, esa es la clave

00:03 La principal recomendación frente a un terremoto es mantener la calma. No se desespere y, a pesar del pánico, tómese unos minutos para pensar en qué hacer.

Si usted está capacitado se le hará más fácil actuar, sabrá cómo manejar al resto de personas y dará consejos básicos a quienes están confundidos.

La preparación debe empezar desde antes de que ocurra el fenómeno natural. A veces pensamos que la posibilidad de un terremoto es tan lejana, que no hace falta cumplir con las precauciones que sugieren los expertos, pero pudiera ser que esa amenaza esté a la vuelta de la esquina.

Con su familia debe establecer un protocolo básico de reacción. Por ejemplo, definir un sitio de encuentro, en caso de que la magnitud del desastre sea de consideraciones y provoque altos niveles de confusión. Solo esta planificación previa le ayudará a mantener la unidad de la familia, en medio del desastre.

No olvide que los niños, personas de la tercera edad y mujeres embarazadas tienen preferencia. A ellos hay que evacuarlos primero y ubicarlos en lugares seguros. Las cosas, aunque sean costosas y reflejen su esfuerzo, no son tan importantes en esos momentos, lo recomendable es llevar lo básico: alimentos, agua, medicamentos, una radio, una linterna y sus documentos personales.

La prevención también debe incluir medidas técnicas, como la definición de una ruta de evacuación. En estos casos, lo recomendable es solicitar asesoría a los miembros de los organismos de socorro de su jurisdicción.

Además, ellos le darán sugerencias sobre las amenazas a las cuales está expuesta su familia, por el tipo de construcción, la ubicación geográfica y la capacidad de reacción. Recuerde que cuando se presenta un fenómeno natural, la información es una herramienta poderosísima, que puede salvar vidas y evitar más dolor.

Está en sus manos prepararse, incluso para algo que nunca puede llegar a ocurrir.

Alimentos y agua

Mantener una reserva de alimentos para emergencias y otra de agua potable.

Una radio y pilas

Una radio le permitirá estar informado constantemente. Escuche los consejos.

Una linterna

Disponer de una linterna a pilas nos ayudará en la localización de personas u objetos.

Cocineta y cilindro

Tener una cocineta portátil permitirá la preparación de alimentos o hervir el agua.

Botiquín básico

También deben estar las medicinas que consume la familia.

Implementos de aseo Tener a mano un kit de aseo: papel higiénico, pasta dental, etc.

Los enlatados

No se olvide de los alimentos no perecibles y comida para bebés.

Documentos

Con sus documentos personales podrá hasta recibir ayuda.

Ropa abrigada

Lleve ropa abrigada y cómoda. También mantas y cobijas, principalmente si hay niños.

Impermeables

No está por demás tener impermeables. De ese modo, si hay lluvia estará preparado.

Después del sismo

Si está en el exterior, aléjese de edificios altos, postes y cables de energía eléctrica.

Aléjese de ventanas También de los espejos y lámparas colgantes y cuadros que pueden caerse.

No llamadas indebidas

Se congestionarán las líneas y no se podrá usarlas en emergencias.


PUNTOS DE VISTA

'Establezca un punto de encuentro'

Andrés Aguilar. Técnico de SNGR

Todas las familias en sus casas deben contar con un plan de evacuación. Sirve para saber qué hacer y a dónde ir. Un ejemplo de su aplicación fue Japón. Allí, la población no sucumbió en el pánico ni salió corriendo, todos sabían qué hacer. Dentro de este plan es importante definir un punto de encuentro, al cual los miembros de la familia que no estaban en la casa deban acudir. Incluso, es recomendable fijar una hora de encuentro, luego del sismo. Los simulacros no solo se deben realizar en empresas o establecimientos educativos, las familias por su cuenta deben aplicarlos. El error más común de las personas es correr desesperadamente. Un sismo en sí no produce víctimas, es el pánico y la mala reacción de la gente la que genera incidentes. En casa se debe tener una maleta con alimentos, agua y una radio a pilas.

'La calma se logra con conocimiento'

Raúl Parra. Jefe Z. Norte Bomberos

En una emergencia por un terremoto o un sismo, lo importante es mantener la calma. Procurar, en el lugar que estemos, salir ordenadamente a un sitio seguro. Observar las señales de evacuación de las oficinas, establecimientos educativos y de las casas. Se debe salir a lugares abiertos, donde no hay peligro de caídas de árboles, cables de alta tensión o riesgo de desbordamiento de ríos. También hay que alejarse de edificios altos de más de cinco pisos, sus estructuras pueden colapsar. La tranquilidad se logra cuando hay un conocimiento previo sobre prevención. Las personas deben capacitarse y conocer normas de seguridad para saber cómo actuar ante una emergencia. El aprendizaje sen debe iniciar en la infancia, a los niños hay que inculcarles una cultura de seguridad y primeros auxilios básicos.

Fuente: http://www.elcomercio.com/quito/MANTENGA-CALMA-frente-terremoto-clave_0_527947350.html

Aprenda a actuar en una inundación

00:03 Si bien no es posible impedir los desastres naturales, sí es posible atenuar sus consecuencias. Como aseguran los expertos, muchas tragedias se agravan por la imprudencia, la temeridad, el descuido o el desconocimiento de ciertas medidas que pueden (y deben) adoptarse antes, durante e inmediatamente después de las emergencias.

El Ecuador, concretamente, es un país muy propenso a sufrir inundaciones. Prácticamente, todos los años, durante el invierno, el nivel de las aguas sube, los ríos se salen de sus cauces y, en cuestión días, extensas áreas de terrenos quedan anegadas, poniendo en peligro la vida de miles de personas.

Por eso, es indispensable conocer y seguir los consejos y las recomendaciones de los expertos para saber qué hacer cuando las lluvias arrecian y los ríos se desbordan. Hay cierta información básica que se debe tener en cuenta y que aportará en su seguridad y en la de su familia. Usted debe conocerla para actuar en función de su seguridad.

Por lo general, los desastres naturales nos toman desprevenidos. Como la mayoría de ellos, las inundaciones pueden llevar a pérdidas de vidas y daños a la propiedad, con gran impacto sobre la salud pública. Usted debe conocer qué cosas debe llevar, inevitablemente, en su maleta, en caso de una evacuación.

Lo primero es conocer los riesgos de inundación y las características del área en la cual reside. Si no está informado sobre estos aspectos, comuníquese con el organismo de administración de emergencias de su localidad.

Si vive en una zona con riesgo de inundación, manténgase alerta si ha habido lluvias fuertes durante varias horas, o lluvia persistente durante varios días. Procure escuchar las emisoras locales de radio o de televisión para recibir información oportuna y estar preparado para actuar.


¿Qué hacer durante una inundación?

Evite atravesar áreas inundadas si no tiene el apoyo de personal especializado. No cruce puentes donde el nivel del agua ha subido, pues sus bases pueden estar debilitadas. Aléjese lo más pronto posible, porque la crecida puede ser repentina.

No conduzca por calles o avenidas inundadas, porque no conoce el nivel de agua acumulada.

Aléjese de los lugares donde puedan producirse deslaves.

No se arriesgue atravesando caminos inundados. Si es imprescindible, use un bastón o un palo para tocar el suelo y calcular su profundidad.

Aléjese de las líneas caídas de suministro eléctrico.

No deje solos a niños ni a ancianos.

Precauciones después de una anegación

Regrese a su vivienda cuando haya pasado el peligro.

Si su vivienda sufrió afectaciones, solicite una inspección en las oficinas de Gestión de Riesgos o en el Municipio de su localidad. Si presenta daños estructurales, no vuelva a ocuparla, podría derrumbarse.

Retire el agua lluvia acumulada con cualquier recipiente y abra canales para que no se estanque. De esta manera evitará la proliferación de insectos transmisores de enfermedades.


Testimonios

'Ingresé a la casa y había agua en la sala'

Elizabeth León. Microempresaria

Hace cuatro meses, mi departamento, ubicado en la planta baja de los condominios José Peralta, en la avenida Morán Valverde, se inundó. Había llovido la tarde y la noche. Cuando regresaba de mi trabajo, a las 22:30, al ingresar a la casa me percaté que había agua en la sala.

Caminé hasta la cocina que estaba completamente inundada, el agua me llegaba hasta más arriba de los tobillos. La sala, los pasillos y los dos dormitorios que son alfombrados se inundaron.

Soy de Santo Domingo de los Tsáchilas y vivo sola en Quito. Inmediatamente traté de llamar a los bomberos, pero la línea del teléfono convencional no funcionaba, llamé desde mi celular. Ellos llegaron en 15 minutos. Tuve que esperar que deje de llover para sacar el agua que había ingresado desde el patio de los condominios a mi casa.


‘Casas aledañas a la mía se derrumbaron’

Francisco Miranda. Estudiante de Derecho

Vivo en el Comité del Pueblo. En la avenida Gaspar Maldonado, la que baja al sector de La Bota. En el pasado invierno, la parte trasera de las tres casas aledañas a la mía se derrumbaron por las lluvias. Vivo con mi madre y mis tres hermanos pequeños. Cuando sucedió el deslave, me encontraba en mi casa con mis hermanos, escuché gritos de mis vecinos y en seguida salí al patio de mi casa y me percaté que las viviendas estaban cediendo. Vestí con ropa a brigada a mis hermanos y los llevé a la casa de una prima que vive en la avenida principal del barrio.

Regresé para custodiar mi casa y ayudar a mis vecinos a retirar sus pertenencias del patio o la cocina, que eran las partes que estaban en el borde de la ladera.

Me di cuenta que las personas no estamos preparadas para enfrentar un derrumbe.

Fuente: http://www.elcomercio.com/quito/Aprenda-actuar-INUNDACION_0_527947348.html


El peligro volcánico busque información útil

00:03 La Región Interandina del país está atravesada por una cadena montañosa, donde hay volcanes activos que son constantemente monitoreados por el Instituto Geofísico (IG).

En los últimos 15 años el IG, que agrupa a los expertos en volcanes, ha tenido un trabajo continuo por los procesos eruptivos de colosos como el Guagua Pichincha, Tungurahua, El Reventador, Sangay, entre otros.

En las laderas de estos imponentes volcanes se han instalado redes de sismógrafos, acelerógrafos y de equipos de observación para poder monitorear los procesos eruptivos. Para los vulcanólogos es muy importante que la ciudadanía conozca qué tipo de materiales arroja el volcán. Eso facilita analizar los efectos que puede causar una erupción.

También -con suficiente información- se puede armar un plan de contingencia para salvar vidas de los pobladores que se encuentren cerca de algún volcán activo. En muchos casos, tener esos datos facilitados por los vulcanólogos ha servido para salvar vidas y se han evitado tragedias por fluido magmático o por el rumbo que sigue la lava.

Hay experiencia frente a erupciones de volcanes. Por ejemplo, El Reventador, ubicado en la parte suroriental del país, es uno de los volcanes más activos. También el Pichincha registró actividad en la década de los noventa y el polvo volcánico ha afectado a Quito.

La historia de este tipo de fenómenos naturales en el país se registra desde hace siglos. Incluso, antes de la conquista española, según las investigaciones de los técnicos del IG.

Hace 12 años, en octubre de 1999, el volcán Guagua Pichincha emitió grandes cantidades de ceniza. También, desde ese mismo año, el volcán Tungurahua empezó a aumentar su actividad y ciudades cercanas como Riobamba y Ambato se han visto afectadas por la ceniza y por los constantes estruendos.

Según el IG, los volcanes -antes o durante una erupción- emiten grandes cantidades de gases. Las grietas en el edificio volcánico permiten que los gases y el vapor de agua presurizados dentro del volcán alcancen la superficie formando lo que se conoce como fumarolas.

Dentro de los gases comúnmente emitidos por los volcanes también están otros químicos como el dióxido de carbono, dióxido de azufre, ácido sulfhídrico, hidrógeno y el flúor. Lo que más molesta es la ceniza. Es importante que usted esté más enterado sobre este tema.

La ceniza no solo afecta a las zonas de riesgo

Cuando el volcán expulsa materiales también arroja ceniza que, por el viento y la fuerza de la explosión, llega a afectar a sitios alejados de las zonas de riesgo.

La ceniza volcánica afecta a la salud de las personas, sobre todo causando molestias en los ojos, la nariz, la garganta y la piel. Pero este material es más nocivo para quienes sufren de enfermedades respiratorias.

Cuando un volcán arroja grandes cantidades de ceniza, esta se almacena sobre los techos de las casas. Los más débiles o antiguos pueden caer por el peso del material acumulado.

Los gases de la ceniza también pueden llegar a oxidar los techos de materiales como el cinc.

Cuando la ceniza se acumula también puede taponar desagües de las edificaciones y saturar las alcantarillas.

Para protegerse, usted debe usar gafas cuando esté en exteriores. Al volver a casa, lávese las manos y la cara con agua limpia para evitar que su piel y sus ojos se irriten.

Es importante que cubra su nariz con una mascarilla de buena calidad o con una toalla humedecida. Use también gorras, sombreros o capuchas para proteger su cabello y ropa, no deje piel descubierta.

Si en su hogar hay personas que sufren de enfermedades respiratorias, es mejor trasladarlas a otras localidades, donde la ceniza no pueda empeorar su salud.

Si tiene mascotas en casa, evite que tengan contacto con la ceniza. Es mejor que permanezcan dentro de casa y que coman cosas limpias.

Si tiene ganado, mantenga limpio el establo y cúbralo con tela gruesa.

No permita que ingieran alimentos contaminados con ceniza, porque pueden enfermar. Reemplace el pasto o la alfalfa por plátano verde, melaza o afrecho.

Para evitar que la ceniza dañe los cultivos, sacuda las ramas y las hojas. Luego, es necesario lanzarles agua con mangueras o aspersores.

Con una bomba rocíe sus plantas con un litro de melaza o miel de panela diluida en 200 litros de agua, para curarlas.

CONOZCA SU ENTORNO

Identifique si el lugar donde vive está cerca de un volcán o de los ríos y quebradas que nacen del mismo.

INFÓRMESE SIEMPRE

Averigüe a personas calificadas sobre los fenómenos que le pueden afectar, el significado de las alertas y las zonas de riesgo.

PROTEJA A SU FAMILIA

Luego de conocer los riesgos, identifique las rutas de evacuación que conduzcan a las zonas seguras cercanas a su hogar. Pregunte sobre medidas de autoprotección.

ALGO IMPRESCINDIBLE

En cada hogar, colegio, empresa, etc. que esté en zonas riesgosas debe haber un mapa de riesgos y un plan de emergencia.

EL MAPA DE RIESGOS

La comunidad debe trazar un croquis que informe sobre zonas de riesgo, de seguridad y rutas de evacuación. Se deben identificar las edificaciones que podrían estar en riesgo e informar sobre los recursos (extintores, hospitales, etc.) con los cuales la gente cuenta para enfrentar el peligro.

PLAN DE EMERGENCIAS

Se debe designar responsables para que, en caso de erupción, cada miembro de la familia o de la empresa sepa qué hacer en la emergencia.

OJO CON LAS ALERTAS

Las autoridades decretan alertas por colores, dependiendo del riesgo, cuando se incrementa la actividad de un volcán. Si usted vive en una zona de riesgo, debe acatar las disposiciones que se den para proteger a su familia.

LOS NIVELES DE ALERTA

La alerta blanca se da cuando el volcán está en reposo temporal. La amarilla cuando, por incremento en la actividad, se entra a una fase de observación. En la naranja, el estado es de atención. La roja significa peligro. En esta última se debe evacuar la zona.


Puntos de vista

‘Conozca la geografía de donde vive’

Patricia Mothes. Vulcanóloga.

El Ecuador es un país volcánico. Por naturaleza ha sido así, por millones de años, y va a seguir siéndolo. No es que nos vamos a olvidar de los volcanes. Hay que tener un conocimiento de la geografía local. Las autoridades, adultos y niños deben conocer qué volcanes están cerca. También cuáles están activos o en proceso de erupción.

Hay que tener información al alcance de la población en general. No estoy hablando de ser expertos. Hay alrededor de 100 volcanes, de los cuales 40 están constantemente activos. Hay muchos que casi nadie conoce, como el que está cerca de la frontera con Colombia, en Carchi; viejos volcanes en los Llanganates que no se van a registrar en la mente. Hay volcancitos como el que está en Calpi, en las afueras de Riobamba. Hay volcanes que solo están descansando.


'Se entendió el tema de alerta temprana'

Marco Montesdeoca. Exp. Riesgos.

En pocos párrafos no se pueden resumir 12 años. La convivencia con el volcán Tungurahua, la preparación, las capacidades de la gente y de los gobiernos ha generado una incidencia en la población. Cada cierto tiempo el volcán entra en pico de actividad y la gente ha podido asumir como propio el sistema de alerta temprana. Eso ha permitido que cuando haya emergencias, a través del Sistema de Gestión de Riesgo y el monitoreo con el Geofísico, se tomen acciones como evacuaciones, movilizaciones, albergues, sistemas de alerta y comunicación, y otras capacidades.

Hemos tenido un serio problema con la desinformación. En muchos casos, los medios han desinformado, sobre todo en los seis u ocho primeros años. Han sido 12 años de proceso eruptivo del Tungurahua manejados sin víctimas, gracias a Dios.

Fuente: http://www.elcomercio.com/quito/peligro-volcanico-busque-informacion-util_0_527947351.html