El 16 de abril de 2026 se realizó en Portoviejo el evento “Foro Nacional 16A”, como un recordatorio del 10mo. aniversario del fuerte terremoto que sacudió al Ecuador el 16 de abril de 2016. El sismo, con epicentro en Pedernales, tuvo una magnitud de 7.8 Mw y una intensidad máxima de IX (según la Escala macrosísmica europea, EMS-98).
El sismo liberó una cantidad de energía equivalente a unas 30 mil bombas de Hiroshima, siendo el más destructivo de las últimas décadas. Provocó la muerte de más de 600 personas, más de 7 mil heridos y unos 22 mil damnificados. Los daños causados fueron cuantificados en más de 3000 millones de dólares.
Si deseas saber más sobre el sismo de 2016 mira el siguiente video: https://www.youtube.com/watch?v=FiJQkB3eK_o&t=1058s
Es por esto que la Secretaría de Gestión de Riesgo organizó un conversatorio en la Universidad San Gregorio de Portoviejo en la que se dieron cita diferentes actores y representantes del sector público, privado, académico y comunitario para analizar avances y definir acciones en la gestión de riesgos. El encuentro se centró en revisar lo ejecutado en la última década y proyectar estrategias para fortalecer la prevención ante desastres.
El foro incluyó la intervención del Dr. Daniel Sierra del Instituto Geofísico (IG-EPN) quien hizo hincapié en las lecciones aprendidas por el terremoto. Por ejemplo, la red de vigilancia sísmica del IG-EPN permitió observar como la ruptura del sismo se propagó hacia el sur, lo cual explica por qué los daños fueron mayores en la provincia de Manabí y no en Esmeraldas, de igual manera, la dirección de la ruptura justifica por qué el sismo no generó un tsunami, sino perturbaciones menores en el oleaje.
El trabajo del IG-EPN en esta década ha incluido el fortalecimiento de las redes de vigilancia, la realización del estudio de microzonificación sísmica en Portoviejo y la participación y colaboración con socios internacionales en estudios que han permitido caracterizar la zona de ruptura y el medio circundante. Del mismo modo, se habló de los avances que se han hecho hasta el momento para la implementación de un sistema de alerta temprana de tsunamis en Ecuador.
La jornada no se restringió a lo académico, dio lugar también a representaciones simbólicas que a través de la danza y el arte reflejaron el dolor de un pueblo afectado por el desastre pero que también ha luchado por salir adelante y por reconstruir lo perdido. Así mismo se dio a conocer la iniciativa “Raíces que sostienen” la cual promovió la reforestación en zonas vulnerables como señal de compromiso colectivo hacia la construcción de sociedades más resilientes.
La Secretaria Nacional de Gestión de Riesgos (Carolina Lozano), la Gobernadora de Manabí (Aurora Valle) y la Coordinadora de la Zona 4 de la SGR (María Mercedes García) entregaron reconocimientos por el trabajo de los Cuerpos de Bomberos de Portoviejo y Manta, los comités comunitarios, el voluntariado de Protección Civil y a la Universidad San Gregorio por tratarse de actores con una participación clave durante la emergencia causada por el sismo del 2016.
El evento dejó evidenciado que se ha trabajado mucho para fortalecer la Gestión de Riesgos y Desastres en nuestro país, pero aún queda un largo camino por recorrer. Debemos tomar en cuenta que los estudios del IG-EPN muestran que existe gran acumulación de energía frente a la costa de Esmeraldas, por lo que existe una gran probabilidad de ocurrencia de un evento sísmico de gran magnitud en esta zona en los próximos años/décadas.
Si deseas saber más sigue el siguiente enlace: https://www.igepn.edu.ec/interactuamos-con-usted/1971-ponencia-de-la-msc-patricia-mothes-en-el-4th-lacsc-sobre-monitoreo-con-gps-y-alerta-temprana-de-tsunamis-en-la-costa-de-ecuador
D. Sierra, M. Segovia, B. Ortiz
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
El Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN), y el apoyo del Grupo de Aviación del Ejército Ecuatoriano Nº45 (G.A.E 45) “Pichincha” perteneciente a la Brigada de Aviación del Ejército Nº15 “Paquisha”, coordinado con la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), realizaron tareas de vigilancia de la actividad superficial en el volcán Sangay y el mantenimiento de su red de monitoreo instrumental; tareas ejecutadas entre los días 10 al 14 de abril de 2026 con centro de base de operaciones en Macas, provincia de Morona Santiago.
Vigilancia visual e infrarroja
El 10 de abril de 2026 se realizó un sobrevuelo de reconocimiento y vigilancia de la actividad superficial del volcán Sangay. Las tareas de vigilancia visual e infrarroja fueron posible a pesar de las condiciones climáticas de nubosidad, a distancias de entre 2 a 5 km del edificio volcánico y a una temperatura de 14 °C y con una humedad del 45%. La actividad superficial estuvo caracterizada por: eventuales emisiones desde el cráter norte y con carga leve de ceniza, generalmente alcanzando hasta una altura de entre 0.5 a 1 km de altura, y siendo disipada con ayuda de los vientos locales. Además, se observó un pequeño flujo de lava activo (desde el borde hasta la cota 4900 m. s. n. m.), y depósitos de material piroclástico localizados especialmente sobre el flanco noroccidental del volcán, asociado a la actividad descrita.
Mantenimiento y rehabilitación de la red de estaciones cercanas al volcán Sangay
Entre el 10 al 14 de abril de 2026, se realizaron las actividades relacionadas con el mantenimiento y rehabilitación de la red de estaciones cercanas, donde a pesar de las condiciones climáticas de intensa nubosidad en el día, se pudo aprovechar las ocasionales ventanas que permitieron arribar a los sitios de interés y realizar los trabajos planificados con la recuperación de equipos en la estación SAGA que estaba en un sector que ha sufrido alta incidencia de erosión en el río y la rehabilitación de la estación SLIZ, localizadas hacia el suroccidente del volcán Sangay.
F. Naranjo, D. Acosta, I. Tapa
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
Entre el 23 y 26 de marzo de 2026, técnicos del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) realizaron una campaña de recolección de ceniza y mantenimiento de la red de cenizómetros del volcán Sangay, en las provincias de Chimborazo y Morona Santiago.
Esta red, operada por el IG-EPN con el apoyo de los voluntarios de la Red de Observadores Volcánicos del Ecuador (ROVE), permite evaluar y cuantificar la caída de ceniza asociada a la actividad eruptiva del volcán. El volcán Sangay, ubicado en la provincia de Morona Santiago, que mantiene un periodo eruptivo continuo desde 2019, presenta actualmente una actividad interna Moderada y una actividad superficial Alta.
Trabajo de campo
Durante la campaña se visitaron 29 sitios, donde se efectuó el mantenimiento de los cenizómetros y la recolección de muestras correspondientes al periodo comprendido entre el 03 de febrero de 2026 y el 26 de marzo de 2026. En este intervalo, el Centro de Avisos de Ceniza Volcánica de Washington (W-VAAC) reportó 136 emisiones de ceniza, con alturas de hasta 2 000 m sobre el nivel del cráter y una dispersión máxima de 128 km desde el volcán, con una dispersión en varias direcciones (Figura 2). De manera complementaria, los Observadores Volcánicos de las comunidades cercanas también realizaron el mantenimiento de sus cenizómetros y entregaron los filtros recolectados.
Además, durante esta campaña se instalaron dos nuevos cenizómetros en las localidades de Zuñac y 9 de Octubre, ubicadas al sur y suroriente del volcán, a aproximadamente 20 y 25 km de distancia, respectivamente (Figura 3). Esta ampliación de la red permitirá mejorar el monitoreo y control de las emisiones de ceniza que se dispersan en estas direcciones.
Así también, se procedió con la instalación de una cámara trampa en el sector de Picavos-Guarguallá (Figura 4), con el objetivo de contar con imágenes de respaldo de la actividad del volcán desde su flanco noroccidental.
Las muestras obtenidas fueron secadas y pesadas para determinar la carga de ceniza acumulada, expresada en gramos por metro cuadrado (g/m²). De acuerdo con esta clasificación, la caída de ceniza se categoriza como fuerte (>1000 g/m²), moderada (100–1000 g/m²), leve (10–100 g/m²) y muy leve (0–10 g/m²) indicando la cantidad de ceniza que cayó en cada localidad durante este periodo.
Los resultados indican que la caída de ceniza durante el periodo analizado fue de muy leve a leve en todas las localidades evaluadas (Figura 5). El valor máximo registrado fue de 15.9 g/m² en la comunidad de Retén Ichubamba, parroquia Cebadas (cantón Guamote). Estos valores reflejan una emisión baja de ceniza, en concordancia con la actividad superficial observada en el volcán.
La recolección periódica de ceniza y el mantenimiento de la red de cenizómetros permiten mejorar la comprensión de los procesos eruptivos del volcán Sangay y evaluar su impacto en las zonas pobladas, proporcionando información clave para el monitoreo y la gestión del riesgo volcánico.
Adicionalmente, durante esta campaña se realizaron sobrevuelos con dron en la confluencia de los ríos Volcán y Upano, con el objetivo de evaluar la evolución de la laguna formada aguas arriba desde 2020 debido al material volcánico transportado por el río Volcán. Las observaciones realizadas muestran que no se han producido cambios morfológicos significativos en la zona y que el flujo de agua corre con normalidad. Asimismo, se evidenció un descenso en el nivel de agua de la laguna, reflejado en la presencia de bancos de arena expuestos.
Durante esta campaña, también se aprovecharon las actividades de campo para realizar trabajos geológicos complementarios (Figura 7), entre ellos el análisis de depósitos de avalancha en la zona Quinta Cooperativa–Luz de América, el reconocimiento de depósitos morrénicos y valles en U en el sector de Atillo, y la evaluación de un deslizamiento ocurrido en el sector de Cebadas el 31 de marzo de 2025.
E. Telenchana, B. Bernard
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
Como parte del monitoreo continuo del volcán Cotopaxi, el 1 de abril de 2026, técnicos del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) se desplazaron hasta la zona del parqueadero del refugio “José Ribas”, ubicado al norte del volcán.
El objetivo fue realizar la vigilancia multiparamétrica de la actividad superficial del volcán, mediante sobrevuelos con drones equipos con cámaras térmicas, visuales y multiespectrales, lo que permitió medir temperaturas y analizar cambios morfológicos en zona alta del volcán, por ejemplo, en la zona del cráter.
Durante la campaña se ejecutaron múltiples sobrevuelos con el objetivo de generar modelos digitales de elevación y ortomosaicos, orientados a la evaluación de posibles variaciones en la actividad superficial del volcán. Los resultados obtenidos no evidencian cambios significativos en la morfología del cráter en comparación con campañas anteriores (7 de noviembre de 2025). El evento más relevante fue el desprendimiento de un sector de la pared rocosa denominada Yanasacha, ocurrido el día 14 de marzo 2026, el cual generó una avalancha de nieve. El análisis preliminar indica que el área afectada fue de aproximadamente 75 m2, con un volumen cercano a los 1000 m3.
En cuanto a las temperaturas, el valor máximo se localizó en el fondo del cráter, alcanzando más de 200 °C y saturando el rango High Gain del sensor térmico del dron (Fig. 3). Al comparar estos resultados con los obtenidos en noviembre de 2025 (152 °C), se observa un ligero incremento en los valores de temperatura, que pueden considerarse como típicos de un volcán activo con dos erupciones recientes (2015, 2022-2023), como el Cotopaxi. Por otro lado, factores climáticos, parámetros de vuelo, entre otros aspectos de índole superficial, pueden influir en este tipo de mediciones.
Por otro lado, se realizaron sobrevuelos en la zona del campo fumarólico de Yanasacha, lo que permitió observar con mayor detalle su morfología y temperatura, registrándose un valor máximo de 45 °C. Asimismo, se identificó el área desde la cual se desprendió un bloque de roca que generó la avalancha de nieve del 14 de marzo de 2026 (Fig. 4).
Finalmente, durante los sobrevuelos con dron también se aprovecharon las buenas condiciones climáticas para observar otros volcanes de la región, como el Sincholagua, Cayambe, Antisana, Sumaco, entre otros.
Actualmente, el volcán Cotopaxi presenta un nivel de actividad interna Baja con tendencia ascendente y una actividad superficial Baja sin cambios.
Los trabajos aquí presentados fueron realizados con el apoyo logístico del Parque Nacional Cotopaxi (Ministerio del Ambiente y Energía).
E. Telenchana, B. Bernard, H. Calderón, M. Almeida.
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
Con el objetivo de realizar tareas de vigilancia multiparamétrica de la actividad superficial del volcán Guagua Pichincha, un equipo del Área de Vulcanología del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) se trasladó a la zona del cráter el 19 de marzo de 2026. Es importante recordar que el ingreso al cráter del Guagua Pichincha se encuentra prohibido para actividades turísticas por motivos de seguridad. Este tipo de misiones técnicas sólo se realizan de manera esporádica y con el fin de aportar datos necesarios para la vigilancia volcánica. Adicionalmente se realizan considerando los niveles de actividad, estrictas normas de seguridad y manteniendo contacto permanente con el equipo de vigilancia a tiempo real en el Centro de Monitoreo del IG-EPN.
Durante la campaña se ejecutaron múltiples sobrevuelos con drones equipados con sensores visibles, térmicos y multiespectrales, con el objetivo de generar modelos digitales de elevación y ortomosaicos orientados a la evaluación de posibles variaciones en la actividad superficial del volcán. Los resultados obtenidos no evidencian cambios significativos en comparación con la campaña previa (15 agosto 2025). La temperatura máxima registrada mediante el sensor térmico del dron fue de aproximadamente 84 °C, correspondiente a la fumarola de muestreo en un sobrevuelo a corta distancia. En la figura 1 se presentan las temperaturas máximas aparentes obtenidas por medio del levantamiento fotogramétrico para esta campaña, así como para una previa, debido a la altura del sobrevuelo, las temperaturas mostradas en la figura 1 no corresponden al máximo mencionado anteriormente, y son subestimadas.
También se realizaron varios sobrevuelos en las cercanías de los campos fumarólicos utilizando un dron equipado con un equipo MultiGAS para realizar mediciones de concentraciones gaseosas (Fig. 2).
Adicionalmente, un grupo de técnicos descendió hasta la zona del cráter con el fin de realizar mediciones directas en las zonas fumarólicas, las cuales serán comparadas con los datos obtenidos mediante sobrevuelos con drones. Este procedimiento tiene como objetivo evaluar la confiabilidad de las mediciones remotas y, a futuro, evitar el ingreso a zonas de riesgo para las labores de monitoreo, reduciendo así la exposición del personal a los peligros asociados.
Se realizaron mediciones de temperatura utilizando una cámara térmica, así como una termocupla para medición directa, en ambos casos se registraron temperaturas máximas de 86 °C, lo que concuerda con las mediciones remotas realizadas con dron (Fig. 3).
Los técnicos realizaron mediciones directas de gases volcánicos utilizando un equipo portátil MultiGAS, con el fin de caracterizar la composición de las emisiones en la zona de estudio (Fig. 4). Los resultados evidencian la presencia de especies como dióxido de carbono (CO₂), ácido sulfhídrico (H₂S) y dióxido de azufre (SO₂), este último detectado por primera vez desde septiembre de 2024. Las concentraciones de todos los gases emitidos por las fumarolas de Guagua Pichincha pueden resultar nocivas en condiciones de exposición prolongada. El análisis de las relaciones entre estos gases no muestra variaciones significativas respecto a campañas anteriores, por lo que los niveles de actividad del volcán se mantienen dentro de los rangos actuales, catalogados como actividad superficial e interna Baja, ambas con tendencia: Sin cambio.
Es importante recordar a la ciudadanía que los cráteres volcánicos activos y las zonas de influencia volcánica presentan riesgos inherentes a la actividad de un volcán. El ingreso al interior del Cráter del Guagua Pichincha se encuentra restringido no solo por la dificultad que supone la ruta de acceso, sino también por los peligros asociados a la actividad del volcán. Por lo cual se recomienda a la ciudadanía acatar las indicaciones de las autoridades y respetar la señalética.
H. Calderón, E. Telenchana, M. Almeida, B. Bernard, J. Naranjo.
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
El 01 de abril de 2026, un equipo de técnicos del IG-EPN visitaron el refugio del Volcán Cotopaxi, con el objetivo de entablar un conversatorio con su personal, para explicarles el estado actual del volcán Cotopaxi, mejorar los protocolos de comunicación interna y repasar los planes de contingencia del Refugio.
Desde su construcción en 1971 el Refugio José Ribas ha recibido a miles de turistas de todo el mundo en busca de conocer la belleza del Volcán Cotopaxi, siendo una parada casi obligatoria para todos aquellos que anhelan conquistar su cumbre o simplemente disfrutar de una bebida caliente y contemplar el paisaje. El Parque Nacional Cotopaxi es uno de los más visitados el país y recibe cada año entre 100 mil y 250 mil turistas muchos de los cuales llegan hasta el Refugio.
En las últimas semanas el Cotopaxi ha mostrado comportamientos anómalos incluyendo un aumento en el conteo de los eventos sísmicos, así como ligeras emisiones de gases y vapor de agua un poco más energéticas de lo normal, mismos que han despertado la atención de los técnicos del IG-EPN, quienes han redoblado las tareas de vigilancia a la espera de nuevos cambios.
Probablemente el suceso más llamativo ocurrido en el Cotopaxi en los últimos tiempos fue la avalancha de nieve que descendió desde el campo fumarólico de Yanasacha el día 14 de marzo de 2026. Aunque no parece estar necesariamente ligada a la actividad del volcán (sino a factores climáticos externos) este evento condujo a la publicación Informe Volcánico Especial Cotopaxi N° 2026–001, disponible en: https://informes.igepn.edu.ec/igepn-registro-web/pages/public/InformeGenerado.jsf?directorio=35868
Por otra parte, personal del IG-EPN realizó una misión de ascenso a la cumbre el día 26 de marzo para recolectar más datos sobre la actividad superficial del volcán. En el marco de estas actividades se tomó la oportuna decisión de entablar un conversatorio con el personal del Refugio para ponerlos al tanto de la situación actual del volcán y afinar los protocolos de comunicación en caso de emergencia.
Al momento no se espera que las anomalías observadas conduzcan a una erupción grande, sin embargo, los andinistas y las personas que trabajan en el Refugio podrían verse afectadas incluso en escenarios más pequeños, dada su permanencia en una zona muy cercana al cráter. Un buen ejemplo sería la erupción del 21 de octubre de 2022, cuando una pequeña emisión de ceniza provocó caída de cascajo en el Refugio, forzando la evacuación de la mayor parte de ocupantes del mismo y dando inicio al proceso eruptivo del 2022-23.
D. Sierra, M. Almeida
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
Un equipo técnico del Instituto Geofísico ascendió al volcán Cotopaxi el día 26 de marzo de 2026, con el objetivo de realizar algunos trabajos de vigilancia de la actividad superficial del volcán, entre ellos la medición de temperatura (dron infrarrojo, cámara infrarroja, y termocupla), así como la medición de gas volcánico (multiGAS).
El ascenso fue posible gracias a la colaboración del Sr. Cristian Rivera (Guía de alta Montaña – ASEGUIM), quién lideró la expedición hacia la cumbre; y el apoyo logístico del Refugio José Ribas y el Parque Nacional Cotopaxi - MAE en las personas de: Sr. Fernando Rubio (Administrador Refugio) y Sr. Francisco Núñez (Director Parque Nacional Cotopaxi), quienes facilitaron a todo el equipo los servicios del Refugio.
El Cotopaxi es uno de los volcanes activos más importantes del arco volcánico ecuatoriano. Sus fases eruptivas más recientes ocurrieron en 2015 (en condiciones de conducto cerrado: meses de agitación) y 2022 (en condiciones de conducto abierto: súbita). Estas dos experiencias contribuyeron al fortalecimiento de la relación entre guías certificados, científicos del Instituto Geofísico y funcionarios del Parque Nacional Cotopaxi.
El equipo inició el ascenso a las 0h00 TL, una vez en la cumbre se realizó una medición de temperatura ambiente (- 5 ºC) para calibrar los análisis posteriores de temperaturas obtenidas.
Se realizaron mediciones de temperaturas utilizando diferentes metodologías: directo (termocupla) y remoto (cámara infrarroja). Las temperaturas directas son más fiables, pero son muy puntuales, es decir cubre una zona muy pequeña; mientras que las remotas permiten tener un campo de observación más amplio, aunque están limitadas por las condiciones ambientales (presencia de nubles, humedad, distancia y geometría del cuerpo), por tanto se considera la temperatura máximas aparente (TMA), que suelen diferir ligeramente de la temperatura real. En la cumbre fue posible medir la temperatura del glaciar, con un valor de -5 ºC, similar a la temperatura ambiental, a una profundidad de 0.50 m, La pared interna del cráter en el borde nororiental mostró una TMA-Remota de 14.5 ºC, con volcán nublado, considerándose como referencial, debido a la presencia de nubosidad. El sustrato rocoso en la zona aledaña al campo fumarólico de Yanasacha, en la ruta de descenso, mostró temperaturas de: T-directa= -1.5 ºC; TMA-remota= 3.5 ºC. Todas estas temperaturas pueden ser consideradas como bajas, sin embargo, el campo fumarólico de Yanasacha mostró TMA-remotas y variables entre 28 y 45 ºC, distribuidas en todo el campo. La máxima temperatura se ubica al occidente del campo fumarólico. Se divisaron distintos chorros de gas focalizados, especialmente en la zona del colapso de roca que generó la avalancha del 14 de marzo del año en curso.
En cuanto a la medición de gas, durante el ascenso no se pudo percibir claramente el olor a ácido sulfhídrico (H2S; gas hidrotermal maloliente, similar a huevos podridos), con excepción de la cumbre. El nivel de percepción del gas fue descrito por el guía como bajo, tomando en cuenta su experiencia en la percepción de este gas durante otros ascensos previos.
El equipo multigas pudo detectar bajas concentraciones (0.5 - 1 ppm) ambientales en el sector aledaño al campo fumarólico de Yanasacha, y moderadas (> 1 ppm) en la cumbre norte del volcán.
Las razones entre las concentraciones de diferentes especies de gas que se detectaron se mantienen estables respecto a la última medición (realizada por un guía ASEGUIM: Sr. Marco Aza), del 5 de marzo de 2026, y corresponden a la detección de gas magmático (CO2/SO2 < 7, SO2/H2S < 3), más rico en dióxido de azufre (SO2), si lo comparamos con mediciones realizadas en 2025 y 2024.
Es importante mencionar que las concentraciones ambientales son variables en función de la velocidad y dirección del viento. Por tanto, portar una máscara contra gases ácidos y halogenuros (tipo E - color amarillo) para ser utilizada de forma eventual, constituye una medida de mitigación al impacto directo de estos gases potencialmente nocivos para la salud. Durante el ascenso realizado, se registraron concentraciones bajas de este gas desde la cota de los 5.600 m snm, y valores moderados en la zona de la cumbre (5.897 m snm).
De forma sintética se puede concluir que: 1. Se registró un incremento de SO2 (gas magmático) en la composición química de la pluma de gas emitida desde el cráter. 2. Se registró un leve aumento en la temperatura de las rocas del campo fumarólico de Yanasacha, especialmente en el sector occidental. 3. Las temperaturas medidas en el glaciar y sustrato rocoso son consideradas como normales.
Al momento de la emisión del presente informativo, la actividad del volcán se mantiene catalogada como: Interna BAJA, con tendencia ASCENDENTE; y Superficial BAJA, con tendencia SIN CAMBIO.
Marco Almeida, Freddy Vásconez, Daniel Sierra.
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
El 26 de marzo de 2026 la Gobernación de la Provincia del Carchi organizó un evento en la Cabecera Cantonal del Cantón Mira con la finalidad de fortalecer el conocimiento científico, la percepción del riesgo y las capacidades de preparación de las instituciones públicas y privadas. Dos técnicos del Área de vulcanología del IG-EPN estuvieron presentes en este evento, donde compartieron con los asistentes las últimas observaciones realizadas en Complejo Volcánico Chiles-Cerro Negro, así como información general sobre eventos sísmicos y volcánicos en el territorio ecuatoriano.
Desde el 2013 la provincia del Carchi se ha visto afectada por una fuerte actividad sísmica relacionada con el Complejo Volcánico Chiles-Cerro Negro y su compleja interacción con las fallas geológicas locales.
En el 2014 y el 2022 la zona experimentó dos fuertes sismos, ambos de magnitud 5,6 Mw, el primero con epicentro en el Volcán Chiles y el segundo con epicentro en la zona de la caldera de Potrerillos. Ambos causaron daños a estructuras de toda la provincia, incluyendo el agrietamiento de paredes, deslaves y derrumbes en los caminos e incluso colapsos parciales de algunas viviendas.
El evento del 26 de marzo en Mira contó con la participación de representantes de varias empresas públicas y privadas, incluyendo: Policía Nacional, Cruz Roja Ecuatoriana y la Secretaría de Gestión de Riesgos. Durante este evento, entre los asistentes se conformó el Comité Comunitario de Emergencias, todo esto en avance al simulacro de sismo que se llevará a cabo el 16 de abril de 2026 en Mira, en conmemoración del fuerte terremoto que sacudió el litoral ecuatoriano en el año 2016.
Se prevé la realización de otros eventos de difusión científica en la Zona 1 (probablemente en Tulcán), donde miembros de la comunidad científica y la academia se reunirán para conversar sobre la actividad sísmica y volcánica asociada al complejo Chiles Cerro Negro, estos eventos organizados por la SGR se realizan también en el marco del Aniversario del Sismo del 16 de abril de 2016 y tienen por objetivo crear conciencia sobre los desastres y la creación de sociedades mejor preparadas y más resilientes.
D. Sierra, M. Córdova
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
La tarde del 12 de marzo de 2026 se publicó en redes sociales un vídeo donde las aguas del volcán Quilotoa generaban fuertes olas. Este oleaje sacudía de manera brusca los botes atracados en el muelle. El vídeo se viralizó rápidamente causando incertidumbre, pues se presumía que podría tratarse de un fenómeno asociado a la actividad volcánica en el Quilotoa.
El Ministerio del Ambiente publicó un comunicado, aclarando que el oleaje había sido provocado por un deslizamiento en la cara sur-este del volcán. El Instituto Geofísico envió una misión técnica a la zona, el día 13 de marzo con el fin de medir los gases liberados a través del agua, la temperatura y cartografiar la cicatriz dejada por el deslizamiento. En estas mediciones no se detectaron anomalías.
También se realizaron sobrevuelos con dron para el mapeo de la morfología de la caldera y de la zona del deslizamiento. De este modo los técnicos corroboraron que la causa del oleaje fue un pequeño deslizamiento que tenía un área de 150 x 50 metros y un volumen estimado de 20 mil metros cúbicos.
Otra misión se dirigió a la zona de Quilotoa entre el 16 al 18 de marzo con el objetivo de realizar un mapeo más completo de las emisiones de CO2 proveniente de la laguna. Los técnicos realizaron una campaña de medición de CO2 gracias a la colaboración del CTC Quilotoa. Como resultado se obtuvo un total de 93 mediciones individuales, que permitieron calcular un flujo total de 248 t/día (un valor bajo comparado con las últimas mediciones del año 2025).
Esta misión incluyó además una revisión de las fuentes termales periféricas del volcán Quilotoa, donde se visitaron las zonas de Kunun Yaku, Casa Quemada, Padre Rumi y Cashapata. En todas ellas, se llevó a cabo la medición de parámetros físico-químicos y el muestreo de aguas. Estas muestras están siendo analizadas en los laboratorios del Centro de Investigación y Control Ambiental de la Politécnica Nacional (CICAM) donde se llevará a cabo la determinación de elementos mayoritarios.
Finalmente, un tercer equipo técnico realizó la búsqueda de sitio e instalación temporal de dos estaciones sísmicas en el flanco Sureste y Norte de la caldera con el objetivo de robustecer la red de vigilancia y así mejorar las capacidades de vigilancia instrumental del IG-EPN en la zona.
Todas las observaciones realizadas durante estas campañas fueron compiladas en un Informe Especial publicado el 24 de marzo del 2026, en este informe se descarta que exista una relación entre este oleaje y algún incremento en la actividad del volcán y, al contrario, destaca que las emisiones de gas desde la laguna permanecen en niveles bajos. Pueden revisar el informe en el siguiente enlace: https://informes.igepn.edu.ec/igepn-registro-web/pages/public/InformeGenerado.jsf?directorio=35918
D. Sierra, S. Hidalgo, M. Almeida, H. Calderón, E. Telenchana, C. Viracucha, F. Vasconez, E. Rodríguez, D. Acosta
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional
Como parte de la vigilancia volcánica que el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) lleva a cabo en las manifestaciones hidrotermales del Ecuador, un grupo de técnicos del Instituto realizó una campaña de medición y muestreo en fuentes termales en la zona de El Ángel este 25 y 26 de marzo de 2026.
Los páramos del Ángel corresponden a una zona de páramos andinos de gran altura (3.400–3.700 m s.n.m.), conocida por sus paisajes únicos, clima frío y alta biodiversidad ubicados cerca de la reserva ecológica y la localidad del mismo nombre. Esta zona fue prospectada en los años 70 al igual que la zona del Chiles Cerro Negro, como un prospecto para la posible obtención de energía geotérmica, dada la gran cantidad de manifestaciones termales presentes en la zona.
Durante esta campaña se inventarió un total de seis fuentes termales localizadas en los alrededores de El Ángel las temperaturas de éstas van de los 18°C hasta los 34°C. Se llevaron a cabo mediciones de parámetros físico-químicos del agua y también se recolectaron muestras de agua que serán analizadas en el Centro de Investigación y Control Ambiental (CICAM) de la EPN, para la determinación de las especies mayoritarias. Algunos de estos puntos ya han sido descritos en la literatura, pero para otros esta medición es el primer acercamiento al entendimiento de sus condiciones y origen.
Estas tareas forman parte de las actividades de monitoreo rutinario que realiza el IG-EPN en las zonas de influencia volcánica, para mejorar el entendimiento de la dinámica de los centros volcánicos y las zonas de influencia termal.
¿Quieres aprender más sobre los fluidos volcánicos? Visita el siguiente link: https://www.igepn.edu.ec/publicaciones-para-la-comunidad/comunidad-espanol/tripticos/21957-triptico-aguas-termales-y-gas-2019
El IG-EPN agradece profundamente el apoyo recibido por parte de familia Peñaherrera Salazar por el acompañamiento visitando las fuentes termales del sector.
D. Sierra, M. Córdova
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