Evaluación de la actividad del volcán y análisis de la posibilidad de reactivación de corto a mediano plazo (próximos días a semanas)

Resumen
Como se mencionó en los Informes especiales N°7 y N°8, desde el 12 de septiembre de 2016 se ha registrado un incremento evidente del número de sismos LP, y la aparición de pequeños episodios de tremor a partir del 16. El 18 de septiembre se observó un enjambre de 24 LP entre las 4h08 y las 4h24 (tiempo local). Adicionalmente, el 24 de septiembre a las 14h00 (tiempo local) se registró un incremento en la actividad sísmica interna del volcán con un aumento claro en el número de sismos LP’s y episodios de tremor en zonas cercanas al cráter.  Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido en otras ocasiones anteriores, este incremento de la sismicidad no resultó en una actividad volcánica en superficie.

El 1 de Octubre se registró un episodio de tremor que duró aproximadamente una hora. El número de sismos LP y VT se mantiene fuera del nivel base y en consecuencia se considera que la actividad interna está en un nivel moderado con una tendencia descendente.

En base a los recientes cambios observados en la actividad sísmica del volcán, se estima que una reactivación del Tungurahua en un plazo corto a mediano (días a semanas) es posible y se consideran los mismos escenarios eruptivos potenciales: 1) una reactivación rápida, de estilo vulcaniano, con una gran columna eruptiva y flujos piroclásticos; que corresponde al escenario más probable, y 2) una reactivación paulatina, de estilo estromboliano, con explosiones moderadas y caídas de ceniza principalmente.


Sismicidad
Desde el 27 de Septiembre hasta el día de hoy, la actividad sísmica en el volcán se ha mantenido moderada. Durante este periodo, se han registrado entre 1 y 8 eventos de tipo LP por día, y entre 0 y 3 eventos tipo VT por día. El día Sábado, 01 de Octubre, se registró un episodio de tremor que duró aproximadamente 1 hora (Figura 1).

Informe Especial Tungurahua N. 9 - 2016

Figura 1: Episodio de tremor registrado en la estación sísmica más cercana al cráter de Tungurahua, BRTU. El gráfico superior es el espectrograma del episodio de tremor, y el gráfico inferior muestra la forma de onda de la estación BRTU. La flecha roja indica el arribo de un evento sísmico ocurrido en Perú.


Desgasificación
No se observan cambios en los últimos días para el flujo diario máximo de SO2 como tampoco para el número de medidas válidas. Los dos indicadores se encuentran en el nivel de base y podrían indicar que el conducto se encuentra cerrado luego de la erupción de febrero-marzo 2016.

Informe Especial Tungurahua N. 9 - 2016

Figura 2: Emisión de SO2. Se presenta el promedio diario medido por la red de DOAS del Tungurahua.


Observaciones visuales
Durante los últimos días, las condiciones de observación visual han sido variables. Cuando el volcán ha permanecido despejado, se ha observado leve actividad fumarólica en el borde del cráter (Figura 3).

Informe Especial Tungurahua N. 9 - 2016

Figura 3: Volcán parcialmente despejado, el 1 de octubre, se observa leve actividad fumarólica al interior del cráter (Foto: S. Aguaiza OVT/IG/EPN).

La baja desgasificación podría indicar un taponamiento del conducto que impide el paso hacía el exterior de los gases magmáticos. Tomando en cuenta que la actividad sísmica se mantiene por encima del nivel de base se considera que una reactivación de corto a mediano plazo (próximos días a semanas) es posible.


Escenarios eruptivos
Se mantienen los escenarios propuestos en los informes N°7 y N°8 que podrían ocurrir de corto a mediano plazo (próximos días a semanas):

  • 1) Reactivación rápida. Durante este escenario de estilo vulcaniano, al inicio de la fase eruptiva o después de pocos días, se podría producir una apertura rápida del conducto con explosiones moderadas a grandes (ej. Mayo 2010, Julio 2013, Abril 2014). En este escenario se podría formar una columna eruptiva grande (hasta 10 km sobre el nivel del cráter) y flujos piroclásticos que podrían descender por las quebradas hasta alcanzar el pie del volcán. Las caídas de ceniza y cascajo asociadas a este tipo de columna eruptiva alta tienen una mayor probabilidad de afectar zonas situadas más lejos del volcán con direcciones más variables dependiendo de la dirección de los vientos a esas alturas. Los proyectiles balísticos (bloques y bombas volcánicas) asociados a las explosiones podrían alcanzar una distancia de 5 km desde el cráter. En este escenario pequeños flujos de lava podrían bajar por el flanco Noroccidental con un alcance de menos de 4 km. Se podrían generar lahares secundarios debido a la removilización posterior por lluvia del material eruptivo y podrían cortar la carretera Baños-Penipe. En función de la cantidad de material acumulado en las quebradas y de la intensidad/duración de la lluvia, estos lahares podrían ser pequeños a moderados. Este es el escenario eruptivo más probable debido a la ausencia de emisiones de gas, que indicarían que el conducto se encuentra actualmente cerrado.
  • 2) Reactivación paulatina. Durante este escenario de estilo estromboliano, que puede durar desde varias semanas hasta algunos meses, se podría observar explosiones pequeñas a moderadas, fuentes de lava y columnas continúas de ceniza de menos de 6 km sobre el nivel del cráter (ej. Abril-Mayo 2011, Marzo 2013, Abril 2015).  El principal fenómeno que afectaría a la población sería la caída de ceniza, moderada a fuerte, localizada principalmente en la zona occidental del volcán (excepto si se observa un cambio de la dirección del viento). Proyectiles balísticos (bloques y bombas volcánicas) y flujos piroclásticos pequeños podrían alcanzar una distancia de 2,5 km desde el cráter. Lahares secundarios pequeños se podrían formar debido a la removilización por lluvia del material eruptivo y podrían cortar la carretera Baños-Penipe.

Es importante notar que las erupciones volcánicas son por naturaleza impredecibles y que la actividad del volcán también puede regresar a los niveles de base sin que se produzca ninguna erupción.

Estos escenarios podrán ser cambiados de acuerdo a la evolución de la actividad del volcán y del análisis de los datos provenientes del monitoreo instrumental y visual. El IGEPN mantiene una vigilancia permanente en el centro TERRAS (Quito) y en el Observatorio del Volcán Tungurahua.


SH, SA, AC, MR, JM, PR
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional

Publicado en Volcanes

Nota aclaratoria
El trabajo realizado durante esta visita al cráter del volcán Guagua Pichincha se realizó por profesionales experimentados bajo normas de seguridad estrictas con equipamiento de protección personal y contacto permanente vía radio con el centro TERRAS del Instituto Geofísico. No se recomienda el descenso al volcán.


Resumen
El miércoles 21 de septiembre del 2016, un equipo de técnicos del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) y del Instituto de Investigación para el Desarrollo (IRD, Francia) realizó trabajos geológicos en el cráter del volcán Guagua Pichincha. Los objetivos de la misión fueron: medir la temperatura y la concentración de CO2 en los diferentes campos fumarólicos, muestrear azufre nativo y rocas del domo de la última erupción, y realizar varias fotografías y videos del domo Cristal mediante el uso de un drone.

La temperatura máxima de las fumarolas fue de 86,3°C, medido en la fumarola de muestreo, asociada al sistema hidrotermal del volcán. En general se pudo observar un aumento del CO2 al entrar en las zonas de fumarolas. Sin embargo, en la fumarola llamada “locomotora” se midió un valor anómalo de ~ 65 000 ppm. Es necesario realizar medidas adicionales para confirmar o no la presencia de este gas en altas concentraciones en este sector. Afuera de las zonas de fumarolas, los valores de CO2 están dentro de lo normal. Las fotografías tomadas con drone no revelaron cambios en las estructuras conocidas del volcán.


Recorrido
El grupo salió a las 4h45 de la mañana del Instituto Geofísico en dirección a Lloa y llegó al refugio del volcán Guagua Pichincha a las 6h00. Las condiciones climáticas eran óptimas para realizar el recorrido (Fig. 1). Al domo Cristal se llegó a las 7h30 (Fig. 2). En primer lugar, se trabajó en la fumarola de muestreo (Fig. 3) para instalar el medidor de CO2 y medir la temperatura de la misma. Luego sobre el domo se tomaron imágenes con el drone. A las 10h00 se recuperó el medidor de CO2, y se tomó una muestra de azufre nativo. Se realizó una visita al domo formado en la última erupción en el año 2000. Durante el trayecto se realizaron medidas de CO2 y de temperatura de varias fumarolas. En este domo se tomó una muestra de roca. Se tomaron datos de la fumarola “Locomotora”, pasando por el campo de fumarolas alineadas. (Fig. 2).

Medidas de temperatura y CO2 de las fumarolas, muestreo y fotografías con drone

Figura 1. Amanecer visto desde el refugio del volcán Guagua Pichincha; de izquierda a derecha se observan los volcanes: Antisana, Sincholahua, Quilindaña, Pasochoa, Cotopaxi y Rumiñahui. Fotografía: Vásconez F. IG-EPN, 21/09/2016.

 

Medidas de temperatura y CO2 de las fumarolas, muestreo y fotografías con drone

Figura 2. Recorrido realizado el 21 de septiembre de 2016 en el volcán Guagua Pichincha. La traza del recorrido está en verde. Los números corresponden a la temperatura máxima medida en cada campo de fumarolas. Los puntos en azul, amarillo, naranja y rojo corresponden a mediciones de CO2.

 

Medidas de temperatura y CO2 de las fumarolas, muestreo y fotografías con drone

Figura 3. Izquierda: Cráter del volcán Guagua Pichincha donde se destacan los diferentes campos fumarólicos. Imagen: Cámara GPCAM. Derecha: Fumarolas de muestreo, los gases alcanzan alturas de al menos 10 metros. Fotografía: F. Vásconez IG-EPN, 21/09/2016.

 


Trabajos geológicos
La temperatura fue medida mediante un termómetro datalogger con cuatro canales Omega HH309A con una termocupla tipo K (Fig. 4). El valor máximo obtenido en las diferentes fumarolas alcanzó 86,3°C en la fumarola de muestreo (Fig. 2). Esta temperatura corresponde al punto de ebullición del agua a la altura de las fumarolas (~4050 m sobre el nivel del mar). Las otras fumarolas mostraban temperaturas similares o ligeramente (Tabla 1).

Medidas de temperatura y CO2 de las fumarolas, muestreo y fotografías con drone

Figura 4. Medición de temperatura en las fumarolas del Guagua Pichincha. Fotografías: B. Bernard. IG-EPN, 21/09/2016.

 

La concentración de CO2 en las fumarolas fue medida con un sensor experimental prestado por la universidad UCL (University College of London). En general se pudo observar un aumento del CO2 al entrar en las zonas de fumarolas con valores de hasta 818 ppm (valor promedio del CO2 en la atmósfera ~ 400 ppm en 2016, fuente NOAA), las cuales pueden provocar somnolencia. Sin embargo, en la fumarola llamada “locomotora” se midió un valor anómalo de ~ 65 000 ppm, una concentración suficiente para provocar mareo, dolor de cabeza, disfunción visual y auditiva, y hasta pérdida de conciencia si la exposición es prolongada. Es necesario realizar medidas adicionales para confirmar o no la presencia de este gas en altas concentraciones en este sector. Afuera de las zonas de fumarolas los valores de CO2 regresaron a la normal.

Medidas de temperatura y CO2 de las fumarolas, muestreo y fotografías con drone

Tabla 1. Temperatura máxima y CO2 en las diferentes fumarolas del domo Cristal. Coordenadas en UTM (WGS84, zona 17 S).

 

Adicionalmente se realizó el muestreo de azufre nativo en la fumarola de muestreo y también de la roca del nuevo domo extruido en la última erupción de 2000.

Medidas de temperatura y CO2 de las fumarolas, muestreo y fotografías con drone

Figura 5. Muestreo de azufre nativo y rocas del domo de la última erupción en 2000. Fotografías: F. Vásconez y B. Bernard. IG-EPN, 21/09/2016.

 

Medidas de temperatura y CO2 de las fumarolas, muestreo y fotografías con drone

Figura 6. Depósito de azufre nativo en la fumarola de muestreo. Fotografía: B. Bernard, IG-EPN, 21/09/2016.

 


Imágenes con drone
Finalmente se tomaron imágenes con un drone DJI Phantom 2 prestado por el proyecto STREVA. Se pudieron realizar varias tomas de la morfología del domo Cristal en la que se evidencia la actividad superficial y los varios vestigios en la topografía dejado por erupciones pasadas del Guagua Pichincha como son: cráteres de explosión y de impactos de balísticos, zonas de fumarolas, domo de la última erupción entre otros. No se observó cambios morfológicos de las estructuras pre-existentes.

Medidas de temperatura y CO2 de las fumarolas, muestreo y fotografías con drone

Figura 7. Fotografía con drone del domo Cristal. Se observa de izquierda a derecha: la fumarola de muestreo, el domo de 2000, el cráter de 1981. Fotografía: B. Bernard, IG-EPN. 21/09/2016.

 

Medidas de temperatura y CO2 de las fumarolas, muestreo y fotografías con drone

Figura 8. Fotografía del domo de 2000. No se observaron cambios morfológicos. Fotografía: B. Bernard, IG-EPN. 21/09/2016.

 

El IG-EPN, junto a otras instituciones, continúa en su labor de monitorizar a los volcanes activos del Ecuador.


BB/FJV/JB
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional

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Domingo, 25 Septiembre 2016 17:48

Informe Especial Volcán Tungurahua N°8 - 2016

Aumento de la actividad sísmica del volcán y análisis de la posibilidad de reactivación de corto a inmediato plazo (próximos días a horas)

Resumen
Como se mencionó en el Informe especial N°7, desde el 12 de septiembre de 2016 se ha registrado un incremento evidente del número de sismos LP, y la aparición de pequeños episodios de tremor a partir del 16. El 18 de septiembre se observó un enjambre de 24 LP entre las 4h08 y las 4h24 (tiempo local).
Desde el 24 de septiembre a las 14h00 (tiempo local) se ha registrado un nuevo incremento en la actividad sísmica interna del volcán, en el número de sismos LP´s y episodios de tremor en zonas cercanas al cráter.

En base a estas claras señales premonitoras y lo expuesto en el Informe Especial N°7 se estima que una reactivación del Tungurahua en un plazo de corto a inmediato plazo (próximos días a horas) es posible y se definen nuevamente dos escenarios eruptivos potenciales: 1) una reactivación rápida, de estilo vulcaniano, con una gran columna eruptiva y flujos piroclásticos; que corresponde al escenario más probable, y 2) una reactivación paulatina, de estilo estromboliano, con explosiones moderadas y caídas de ceniza principalmente.


Sismicidad
Desde las  14h00 (TL) de ayer (24 de septiembre), se ha registrado un incremento en la actividad sísmica interna del volcán contabilizándose hasta el momento 97 eventos de largo periodo (LP) y 2 tremores (TRE).

Informe Especial Tungurahua N. 8 - 2016

Figura 1: Incremento en la actividad sísmica estación RETU ubicado en la parte alta del volcán. Los cuadrados en rojo muestran varios episodios de LPs y tremor los días 24 y 25 de Septiembre del 2016.

 

No se observa mayor cambio en los últimos días para el flujo diario máximo de SO2 como para el número de medidas válidas. Los dos indicadores se encuentran en el nivel de base y podrían indicar que el conducto se encuentra cerrado luego de la erupción de febrero-marzo 2016.

Informe Especial Tungurahua N. 8 - 2016

Figura 2: Emisión de SO2. Se presenta el promedio diario medido por la red de DOAS del Tungurahua.

 


Observaciones visuales
Durante los últimos días, las condiciones de observación visual han sido variables. Cuando el volcán ha permanecido despejado, no se ha observado ningún tipo de actividad superficial (Figura 3). Estos últimos días debido a la nubosidad en la zona no ha permitido realizar observaciones superficiales, ni se ha tenido reportes por parte de la red de Vigías de actividad superficial en el volcán. Adicionalmente se han presentado esporádicas lluvias en partes altas del volcán.

Informe Especial Tungurahua N. 8 - 2016

Figura 3: Volcán parcialmente despejado, el 22 de septiembre, no se observa actividad superficial (Foto: P. Espín OVT/IG/EPN).

 

La baja desgasificación podría indicar un taponamiento del conducto que impide el paso libre de los gases magmáticos. Tomando en cuenta el aumento claro en los últimos días de la actividad sísmica se estima que una reactivación de corto a inmediato plazo (próximos días a horas) es posible.


Escenarios eruptivos
Se mantienen los escenarios propuestos en el informe N°7 que podrían ocurrir de corto a inmediato plazo (próximos días a horas):

  • 1) Reactivación rápida. Durante este escenario de estilo vulcaniano, al inicio de la fase eruptiva o después de pocos días, se podría producir una apertura rápida del conducto con explosiones moderadas a grandes (ej. Mayo 2010, Julio 2013, Abril 2014). En este escenario se podría formar una columna eruptiva grande (hasta 10 km sobre el nivel del cráter) y flujos piroclásticos que podrían descender por las quebradas hasta alcanzar el pie del volcán. Las caídas de ceniza y cascajo asociadas a este tipo de columna eruptiva alta tienen una mayor probabilidad de afectar zonas más lejos del volcán con direcciones más variables debido a la variabilidad de la dirección de los vientos a esas alturas. Los proyectiles balísticos (bloques y bombas volcánicas) asociados a las explosiones podrían alcanzar una distancia de 5 km desde el cráter. En este escenario pequeños flujos de lava podrían bajar por el flanco Noroccidental con un alcance de menos de 4 km. Lahares secundarios se podrían generar debido a la removilización del material eruptivo por lluvia y podrían cortar la carretera Baños-Penipe. En función de la cantidad de material acumulado en las quebradas y de la intensidad/duración de la lluvia estos lahares podrían ser pequeños a moderados. Este es el escenario eruptivo más probable debido a la ausencia de emisiones de gas, las que indicarían un conducto cerrado.
  • 2) Reactivación paulatina. Durante este escenario de estilo estromboliano, que puede durar desde varias semanas hasta algunos meses, se podría observar explosiones pequeñas a moderadas, fuentes de lava y columnas continúas de ceniza de menos de 6 km sobre el nivel del cráter (ej. Abril-Mayo 2011, Marzo 2013, Abril 2015). El principal fenómeno sería las caídas de ceniza, moderadas a fuertes, las cuales afectarían principalmente a la zona occidental del volcán (excepto si se observa un cambio de la dirección del viento). Proyectiles balísticos (bloques y bombas volcánicas) y flujos piroclásticos pequeños podrían alcanzar una distancia de 2,5 km desde el cráter. Lahares secundarios pequeños se podrían formar debido a la removilización del material eruptivo por lluvia y podrían cortar la carretera Baños-Penipe.

Es importante notar que las erupciones volcánicas son por naturaleza impredecibles y que la actividad del volcán también puede regresar a la normalidad sin erupción.

Estos escenarios podrán ser cambiados de acuerdo a la evolución de la actividad del volcán y del análisis de los datos provenientes del monitoreo instrumental y visual. El IGEPN mantiene una vigilancia permanente en el centro TERRAS (Quito) y en el Observatorio del Volcán Tungurahua.

El Instituto Geofísico ha comunicado sobre el particular a las autoridades locales, regionales y nacionales y se encuentra en contacto permanente con las mismas, las que están llevando adelante las acciones correspondientes para salvaguardar la seguridad de las personas en las zonas de impacto en caso de que una erupción mayor sobrevenga. El IGEPN cuenta con personal trabajando en IGEPN-Quito las 24 horas los 7 días de la semana y además en el Observatorio Volcán Tungurahua, ubicada a 13 km al norte del cráter del volcán Tungurahua


PE, AH, MO, EH, SH, PR, PM
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional

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Domingo, 18 Septiembre 2016 10:18

Informe Especial Volcán Tungurahua N°7 - 2016

Aumento de la actividad sísmica del volcán y análisis de la posibilidad de reactivación a corto plazo (días a semanas)

Resumen
Luego de su último período eruptivo en febrero-marzo de 2016 (26/02-15/03/2016), el volcán Tungurahua ha mantenido una actividad superficial baja a nula; hasta el 12 de septiembre su actividad sísmica y las emisiones de gas SO2 se han mantenido en los niveles de base, excepto por un pequeño enjambre de eventos sísmicos de Largo Periodo (LP's) ocurrido entre el 1 y el 20 de mayo, asociado a movimientos internos de fluidos. Sin embargo, las observaciones de la deformación muestran una posible intrusión magmática desde el final de la última erupción. Adicionalmente, desde el 12 de septiembre de 2016 se ha registrado un incremento evidente del número de sismos LP, y la aparición de pequeños episodios de tremor a partir del 16. El 18 de septiembre se observó un enjambre de 24 LP entre las 4h08 y las 4h24 (tiempo local). Todas estas señales podrían ser premonitoras de una erupción a corto plazo (días a semanas). Hasta el momento no se ha observado un aumento de las emisiones de SO2 indicando posiblemente un conducto cerrado al paso de los gases.

En los últimos 8 años el volcán Tungurahua ha mostrado de manera repetitiva estos periodos de aparente quietud y las reactivaciones después de estos han presentado señales premonitoras claras a corto plazo (horas a días) en solo el 20% de las veces. En base a eso y al tiempo de reposo que ha tenido el volcán hasta ahora (185 días), se estima que una reactivación del Tungurahua a corto plazo (días a semanas) es posible y se definen dos escenarios eruptivos potenciales: 1) una reactivación rápida, de estilo vulcaniano, con una gran columna eruptiva y flujos piroclásticos; que corresponde al escenario más probable, y 2) una reactivación paulatina, de estilo estromboliano, con explosiones moderadas y caídas de ceniza principalmente. Estos escenarios están detallados al final de este documento. Es importante notar que las erupciones volcánicas son por naturaleza impredecibles y que los parámetros monitorizados en el volcán también pueden regresar al nivel de base sin que se produzca una erupción. El objetivo de este informe es prevenir oportunamente a las autoridades y la población de la posibilidad de una erupción del Tungurahua a corto plazo (días a semanas).


Sismicidad
En los últimos meses, después de la última erupción, se observa en general una baja actividad sísmica (Fig. 1), registrándose diariamente menos de 2 sismos de tipo Volcano-Tectónico (VT), sin explosiones ni tremor de emisión. Entre el 1 y el 20 de mayo de 2016 se registró un pequeño aumento del número de sismos de tipo Largo Periodo (LP), llegando a un máximo de 68 el 14 de mayo. Estos eventos son comunes en periodos de quietud y son asociados a movimientos de fluidos dentro del edificio volcánico. A partir del 12 de septiembre se nota un incremento significativo del número de eventos LP, sobretodo y de los episodios de tremor desde el 16, en los días subsiguientes se ha venido manteniendo esta tendencia (Fig. 1). Adicionalmente, el 18 de septiembre, entre las 4h08 y las 4h24, se registró un enjambre de 24 LP.

Figura 1: Número de eventos Volcano-Tectónicos (VT's), Largo Periodo (LP's), Explosiones y tremor de emisión en el Tungurahua hasta el 18/09/2016. La zona gris corresponde a la última erupción del Tungurahua entre el 26/02 y el 15/03/2016. Note el pequeño enjambre de LP's entre el 01 y el 20/05/2016 en el rectángulo rojo. En el rectángulo celeste se nota el incremento de la sismicidad de los últimos días.


Deformación
La estación inclinométrica de Retu (Refugio Tungurahua), ubicada en el flanco norte bajo el borde del cráter, muestra una clara tendencia inflacionaria desde el final de la última erupción tanto en el eje radial (~980 μrad, microradianes) como en el eje tangencial (~400 μrad). Hay que indicar que a partir del 15 de septiembre esta tendencia cambia a deflación a una tasa de 21 µrad/día (Fig. 2).
Una tendencia inflacionaria se observó también en el eje tangencial del inclinómetro de Mndr (Mandur, flanco Noroccidental) pero con una amplitud mucho más pequeña (~30 μrad) debido probablemente a una mayor distancia entre el instrumento y la fuente de presión, hacia fines de junio la tendencia cambió a deflación y nuevamente, en agosto, esta tendencia se hizo inflacionaria. En las otras estaciones de la red de inclinometría no se observa un patrón de deformación evidente. Sin embargo es destacable que, con la finalización del último periodo eruptivo, el sensor de Retu empezó a registrar evidencias de movimiento de magma.

Informe Especial Tungurahua N. 7 - 2016

Figura 2: Patrón de deformación registrada en el inclinómetro de Retu (Refugio Tungurahua) hasta el 16 de septiembre de 2016. Notar el cambio de tendencia (deflación) a partir del 15 de septiembre.

 

Se efectuó una modelación (Dmodels) con los datos de deformación de las estaciones que presentan mayor evidencia de deformación (RETU y MNDR), entre el 12 de marzo y el 17 de septiembre, encontrándose la presencia de un centro de deformación de un cuerpo con un volumen de unos 5.3 Mm3 y ubicado a una profundidad de alrededor de 1 km bajo el cráter, entre este y la estación de RETU.


Emisión de SO2
No se observa mayor cambio en la desgasificación desde el fin de la última fase eruptiva tanto para el flujo diario máximo de SO2 (Fig. 3) como para el número de medidas válidas. Los dos indicadores se encuentran en el nivel de base y podrían indicar que el conducto se encuentra cerrado luego de la erupción de febrero-marzo 2016.

Informe Especial Tungurahua N. 7 - 2016

Figura 3: Flujo diario máximo de SO2 desde el 01/01/2016 hasta el 17/09/2016. Se observa una disminución al nivel de base de desgasificación después de la última erupción. Entre el 18/04 y el 02/05 se observa un periodo de perdida de las señales debido a un problema técnico.

 


Observaciones visuales
Durante los últimos meses, las condiciones de observación visual han sido variables y en general han sido impedidas por la nubosidad casi permanente en el volcán. La actividad superficial, cuando el volcán ocasionalmente se ha despejado, se caracterizó por actividad fumarólica de baja intensidad y una ausencia de emisiones de ceniza desde el fin de la última erupción. En los últimos días, cuando se han registrado intensas lluvias se ha notado un incremento en la actividad fumarólica en el borde del cráter (Fig. 4), por lo que estas fumarolas son de carácter pulsátil y de origen freático.

Informe Especial Tungurahua N. 7 - 2016

Figura 4: Telefoto desde el OVT, el 16 de septiembre, en la que se indica la presencia de fumarolas en el borde del cráter (Foto: P. Ramón OVT/IG/EPN).

 


Interpretación
En los últimos 8 años de actividad el volcán Tungurahua ha tenido 15 periodos de quietud similares al periodo actual con una actividad sísmica baja, una deformación con tendencia inflacionaria, y una actividad superficial caracterizada por fumarolas de baja energía. En su mayoría estos periodos de quietud fueron seguidos por erupciones de tamaño pequeño (Índice de Explosividad Volcánica IEV 0-1 con principal fenómeno las caídas de ceniza) y en algunas ocasiones por erupciones más grandes (IEV 2 con flujos piroclásticos). Es importante notar que la gran mayoría (80%) de estas erupciones no tuvieron señales premonitoras de reactivación a corto plazo (horas a días). La deformación actual del volcán es una evidencia de intrusión magmática (movimiento de magma a partir de un reservorio más profundo) que se ha observado en muchas ocasiones antes de las erupciones del Tungurahua. La baja desgasificación podría indicar un taponamiento del conducto que impide el paso libre de los gases magmáticos. Tomando en cuenta que el periodo actual de quietud ha sobrepasado seis meses (185 días) y el aumento claro de la actividad sísmica (LP desde el 12/09, tremor desde el 16/09, y enjambre de LP el 18/09) se estima que una reactivación a corto plazo (próximos días a semanas) es posible.


Escenarios eruptivos
En base a los resultados obtenidos del monitoreo volcánico y a la historia reciente de reactivaciones del Tungurahua se propone dos escenarios eruptivos que podrían ocurrir a corto plazo (próximos días a semanas):

  • 1) Reactivación rápida. Durante este escenario de estilo vulcaniano, al inicio de la fase eruptiva o después de pocos días, se podría producir una apertura rápida del conducto con explosiones moderadas a grandes (ej. Mayo 2010, Julio 2013, Abril 2014). En este escenario se podría formar una columna eruptiva grande (hasta 10 km sobre el nivel del cráter) y flujos piroclásticos que podrían descender por las quebradas hasta alcanzar el pie del volcán. Las caídas de ceniza y cascajo asociadas a este tipo de columna eruptiva alta tienen una mayor probabilidad de afectar zonas más lejos del volcán con direcciones más variables debido a la variabilidad de la dirección de los vientos a esas alturas. Los proyectiles balísticos (bloques y bombas volcánicas) asociados a las explosiones podrían alcanzar una distancia de 5 km desde el cráter. En este escenario pequeños flujos de lava podrían bajar por el flanco Noroccidental con un alcance de menos de 4 km. Lahares secundarios se podrían generar debido a la removilización del material eruptivo por lluvia y podrían cortar la carretera Baños-Penipe. En función de la cantidad de material acumulado en las quebradas y de la intensidad/duración de la lluvia estos lahares podrían ser pequeños a moderados. Este es el escenario eruptivo más probable debido a la ausencia de emisiones de gas, las que indicarían un conducto cerrado.
  • 2) Reactivación paulatina. Durante este escenario de estilo estromboliano, que puede durar desde varias semanas hasta algunos meses, se podría observar explosiones pequeñas a moderadas, fuentes de lava y columnas continúas de ceniza de menos de 6 km sobre el nivel del cráter (ej. Abril-Mayo 2011, Marzo 2013, Abril 2015). El principal fenómeno sería las caídas de ceniza, moderadas a fuertes, las cuales afectarían principalmente a la zona occidental del volcán (excepto si se observa un cambio de la dirección del viento). Proyectiles balísticos (bloques y bombas volcánicas) y flujos piroclásticos pequeños podrían alcanzar una distancia de 2,5 km desde el cráter. Lahares secundarios pequeños se podrían formar debido a la removilización del material eruptivo por lluvia y podrían cortar la carretera Baños-Penipe.
    Es importante notar que las erupciones volcánicas son por naturaleza impredecibles y que la actividad del volcán también puede regresar a la normalidad sin erupción.

Estos escenarios podrán ser cambiados de acuerdo a la evolución de la actividad del volcán y del análisis de los datos provenientes del monitoreo instrumental y visual. El IGEPN mantiene una vigilancia permanente en el centro TERRAS (Quito) y en el Observatorio del Volcán Tungurahua.


PR, ET, BB, SH
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional

Publicado en Volcanes

Desde enero del 2016 hasta la fecha (24/08) la actividad interna del volcán Cotopaxi se ha mantenido BAJA caracterizada por pocos eventos sísmicos. A nivel superficial la actividad se manifiesta con pequeñas emisiones intermitentes de gas. Generalmente, éstas se mantinen al nivel del cráter y solo en contadas ocaciones superan los 500 metros. Los vientos del mes de agosto (3-10 m/s) orientados predominantemente de oriente a occidente producen un efecto aerodinámico debido a la topografía del cono volcánico, este efecto hace que las emisiones de gases se deslicen por el flanco occidental del volcán removilizando el material volcánico (ceniza) depositado durante el periodo eruptivo de agosto-noviembre 2015. La removilización de este material previamente depositado produce una nube de polvo misma que ha sido reportada al IG-EPN por los visitantes del Parque Nacional Cotopaxi y los vigías de la zona y que es claramente visible en días despejados (Fig. 1). La actividad interna del volcán de acuerdo a los parámetros monitorizados por el  Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional se mantiene en un nivel BAJO.  

Validación del Mapa Preliminar de Amenazas Potenciales del Volcán Cotopaxi -  Zona Oriental

Figura 1. Volcán Cotopaxi. Emisón de vapor de agua y gases se colapsan por el flanco occidental del volcán levantando la ceniza depositada previamente durante el perido agosto-noviembre 2015. Fotografía recuperada de redes sociales. Guadalima S. (21/08/2016).

FJV/DS/SH/AA/EH
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional

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Crónicas de la erupción del volcán Cotopaxi 2015

Volcán Cotopaxi, emisión continua con carga moderada a alta de ceniza dirigida hacia el occidente. Fotografía: Julien Bernard, 9 octubre 2015.

 

El Cotopaxi es un volcán activo de la cordillera Real ubicado a 60 km al sureste de Quito, 45 km al norte de Latacunga y 75 km al noroccidente de Tena. Está cubierto por un casquete glaciar que alimenta tres sistemas fluviales importantes: R. Pita (Norte), R. Cutuchi (Sur) y R. Tambo y Tamboyacu (Este).

En el período histórico (desde 1532) ha presentado al menos cinco ciclos eruptivos principales (1532-1534, 1742-1744, 1766-1768, 1853-1854 y 1877-1880). Dentro de estos se reconocen al menos 13 erupciones mayores (Hall y Mothes, 2008). Los fenómenos volcánicos asociados a estos fueron: caída de ceniza, pómez y escoria, coladas de lava, flujos piroclásticos y lahares. Estos fenómenos afectaron las zonas pobladas aledañas, causando pérdidas humanas, importantes daños en infraestructuras y generando crisis económicas regionales (Sodiro, 1877; Barriga, 2015).

El monitoreo del volcán Cotopaxi empezó en 1976.

Crónicas de la erupción del volcán Cotopaxi 2015

Figura 1. Red de monitoreo del volcán Cotopaxi. Hasta el momento se cuenta con 58 instrumentos de monitoreo, siendo este el volcán mejor monitorizado del Ecuador. OVC: Observatorio del Volcán Cotopaxi, GPS: Global Positioning System, BB: Broadband (banda ancha), SP: Short Period (periodo corto), AFM: Acoustic Frequency Monitor (detector de lahares).

 

La robusta base de datos del IG-EPN permitió definir un nivel de base de la actividad del volcán (Ruiz et al., 1998) y con ello el IG tiene la capacidad de identificar anomalías en el comportamiento del coloso, como las reportadas en: 2001-2002 (Molina et al., 2008; Hickey et al., 2015), 2005, 2009 y más recientemente en el 2015.


Cronología de la erupción del Cotopaxi “2015”

Desde mediados de abril 2015 se observa un incremento de la actividad sísmica del volcán Cotopaxi. A partir de mayo esa actividad es acompañada de un incremento en las emisiones de dióxido de azufre (SO2) registrado en la red de monitorización (Informe Especial N°2, publicado el 2 de junio de 2015). Adicionalmente, gracias al reporte de varios andinistas y personal del Parque Nacional Cotopaxi (PNC), se reconoce también un incremento en el olor a azufre sobre los 5700 m snm. Todos estos cambios muestran una anomalía persistente en el volcán.
El 11 de junio de 2015, en Informe Especial Nº3, el IG-EPN destaca un incremento de la actividad interna, con la aparición de tremor (vibración del conducto), y externa del volcán (fig. 2). En base a los datos del monitoreo se concluye que lo más probable es que la actividad siga incrementándose, pudiendo incluso producir EXPLOSIONES FREÁTICAS en el cráter.

Crónicas de la erupción del volcán Cotopaxi 2015

Figura 2. Volcán Cotopaxi. Se observa actividad fumarólica (vapor de agua y gases) que alcanza más de 1 km snc en dirección SSW. Cámara Sincholahua IG-EPN (14/06/2015).

 

Gracias a fotografías y videos recuperados de redes sociales del cráter del volcán Cotopaxi, se pudo observar la aparición de una laguna color verdosa (fig. 3). La presencia de este cuerpo de agua en el cráter podría favorecer la ocurrencia de EXPLOSIONES FREÁTICAS advierte el IG-EPN en Informe Especial Nº4 del 7 de agosto de 2015.

Crónicas de la erupción del volcán Cotopaxi 2015

Figura 3. a) Imagen de la laguna verde que se ha formado en el cráter del Cotopaxi, zonas fumarólicas y nuevas grietas (recuperada de las redes sociales). b) Foto del cráter del Cotopaxi en Enero 2003 (Patricio Ramón). Nótese que las zonas fumarólicas no son características nuevas. Tomado de Informe Especial Nº 4.

 

El 14 de Agosto del 2015, después de 4 meses de señales premonitores, el IG-EPN reporta la ocurrencia de dos explosiones pequeñas (Informe Especial N°5, publicado a las 06h38), La primera a las 04h02 y la segunda a las 04h07. Estas fueron escuchadas por andinistas que ascendían al volcán. La ocurrencia de explosiones de este tipo fueron señaladas en los Informes Especiales Nº3 y Nº4. Debido a esta actividad se produjó una caída moderada a pequeña de ceniza en los sectores de Jambeli, Machachi, Pedregal, Boliche, Aloag, Tambillo y Amaguaña. Más tarde, a las 10h25 otra emisión de ceniza (entre 6 y 8 km snc), visible desde distintos sitios (fig. 4), dieron lugar a caídas de ceniza hacia el NW y SW del Cotopaxi. Otros eventos explosivos, de menor magnitud a los anteriores ocurrieron a las 13h45 y a las 14h29. Estas emisiones fueron reportadas por la población ya que fueron claramente visibles (Informe Especial N°6). El estudio de la distribución de la caída de ceniza del 14 de agosto permitió calificar la erupción de “pequeña” con un indice de explosividad 1 y una magnitud de 1.2 (Bernard et al., sometido a Bulletin of Volcanology).

Crónicas de la erupción del volcán Cotopaxi 2015

Figura. 4. A la izquierda, explosión registrada a las 10h25 con una columna de emisión de entre 6-8 km snc con dirección al NW y SW. Recuperada de redes sociales, tomada desde Aloag al NW del volcán. A la derecha, Imagen Landsat de la explosión (Escobar, R.).

 

En el mismo reporte (Informe Especial Nº6) se resalta que: “el estudio preliminar de la ceniza producida durante estas explosiones sugiere por el momento que estas no estarían asociadas con el magma en profundidad, sino más bien a la sobrepresurización de un sistema hidrotermal menos profundo (aguas subterraneas), que fue sobrecalentado por el magma en las últimas semanas. Este tipo de explosiones son llamadas "FREÁTICAS" y son comunes en las etapas de reactivación de los volcanes. En los informes precedentes (Informe Especial Nº 3 y 4) se había mencionado la posibilidad de ocurrencia de este tipo de explosión, si bien no se podía prever su magnitud”, ni cuando sucederían. Sin embargo el estudio a detalle de la ceniza realizado en el último año permitió identificar un componente magmático lo que permite recalificar estas explosiones como “freatomagmáticas” (Gaunt et al., sometido a Journal of Volcanology and Geothermal Research).

Tras las explosiones del 14 de agosto la actividad del volcán Cotopaxi se caracterizó por la emisión semi-continua a continua de ceniza (material piroclástico; fig. 5). Esta afectó en gran medida la cotidianidad de las poblaciones ubicadas sobretodo al occidente del volcán (dirección predominante de los vientos). En ocaciones, incluso se reportó la caída de ceniza en sectores tan distantes como: Santo Domingo de los Colorados, El Carmen, Quevedo, Portoviejo y Bahía de Caráquez.

Crónicas de la erupción del volcán Cotopaxi 2015

Figura 5. Volcán Cotopaxi. Emisiones continuas con carga moderada – alta de ceniza dirigidas hacia el occidente, por la dirección predominante de los vientos. Espín Bedón P. IG-EPN, 29/08/2015.

 

La erupción continuó con emisiones de ceniza de menor intensidad hasta el final de noviembre 2015 (Informe Especial N°23, publicado el 9 de diciembre). Adicionalmente, se generaron lahares (flujos de escombros) secundarios que afectarón principalmente el flanco Occidental de volcán y en particular dificultarón el tráfico vehicular en la carretera del PNC en la quebrada Agualongo.

Crónicas de la erupción del volcán Cotopaxi 2015

Figura 6. Intersección de la Q. Agualongo con la vía que va al Refugio dentro del PNC. Nótese la amplia zona de inundación. Tomado del Informe Especial N°23.

 


Actividades realizadas por el IG-EPN
Desde el inicio de la reactivación del volcán Cotopaxi en abril 2015, el personal del IG-EPN ha trabajado en 4 ejes principales:

1.  Mejoramiento y mantenimiento de la red de monitoreo del volcán Cotopaxi. Antes de la reactivación el volcán ya contaba con una de las mejores redes de monitoreo de Latinoamérica lo que permitió identificar las primeras señales de reactivación del coloso. Sin embargo con el fin de mejorar las capacidades de detección se procedió en instalar nuevas estaciones de monitoreo con instrumentos de última generación con la ayuda del grupo VDAP (Volcano Disaster Assistance Program) del servicio geológico de Estados Unidos (USGS) y de la colaboración japonesa JICA. Adicionalmente, debido a la actividad del volcán y en particular a las frecuentes caídas de ceniza, se necesitó realizar un mantenimiento constante de las estaciones e incluso la reubicación de algunas. Ademas, conjuntamente con el ECU911 y la SGR, se conformó una red de vigías en las comunidades aledañas al volcán para preparar e involucrar a las comunidades en el monitoreo volcánico.

2.  Información y capacitación de las autoridades y de la población. A parte de los 28 informes especiales y cerca de 450 informes/noticias diarios publicados desde el 2 de junio de 2015, el IG-EPN se esforzó en informar y capacitar a las autoridades y a la población con decenas de charlas y visitas al campo. El principal objetivo de estas charlas es preparar a la comunidad frente a una posible erupción del volcán e informar sobre las zonas potencialmente afectadas por fenómenos volcánicos, en particular los lahares primarios y las caídas de ceniza.

3.  Evaluación de la amenaza volcánica. Antes de la crisis de 2015 el Cotopaxi ya contaba con mapas de amenazas volcánicas para las zonas Norte y Sur. Sin embargo la escala de estos mapas (1/50 000, publicados en 2004) no era suficientamente precisa para las necesidades de la población y de las autoridades. Por lo tanto se realizó nuevos estudios de campo y simulaciones numéricas para actualizar estos mapas con una escala de 1/5 000. Adicionalmente, se realizó el estudio para la zona oriental que no tenia un mapa de amenza y se presentó a las autoridades una versión preliminar en noviembre 2015. Los nuevos mapas para la zona Norte y Sur, escala 1/5 000, serán publicados proximamente.

4.  Investigación científica. La crisis del Cotopaxi ha sido una oportunidad para estudiar en detalle el despertar de un volcán y sus primeros productos. La investigación científica es un proceso largo donde los resultados deben ser sometidos a la comunidad científica antes de publicarlos. Al momento el IG-EPN tiene varias publicaciones en el proceso de revisión por pares en diferentes revistas internacionales sobre temas como la dinámica eruptiva (Gaunt et al., sometido a Journal of Volcanology and Geothermal Research), la relación entre las emisiones de ceniza y el tremor sísmico (Bernard et al., sometido a Bulletin of Volcanology), el origen de la deformación observada durante la crisis (Mothes et al., sometido a Journal of Volcanology and Geothermal Research). Estos resultados fueron presentados a la comunidad durante un foro internacional de vulcanología organizado en Sangolqui y Latacunga el 15 y 16 de marzo de 2016. También fueron presentados en congresos nacionales (CAMCA 2016) e internacionales (EGU, AGU, COV9). La investigación científica nos permite entender mejor los procesos volcánicos y por ende nos ayuda a mejorar los escenarios eruptivos y pronósticos para informar adecuadamente a la población.

Un año después de las primeras explosiones, el IG-EPN presenta esta breve reseña sobre cómo fue la reactivación del volcán Cotopaxi desde su inicio, con el fin de recordar a la ciudadanía que vivimos en un país de alto riesgo sísmico y volcánico. El primer paso para la reducción de la vulnerabilidad y consecuentemente del riesgo es conocer los fenómenos, buscando información en fuentes confiables.  En momentos de crisis es importante no hacer caso a rumores.

El IG-EPN está continuamente vigilando las variaciones de la actividad en los diferentes volcanes del Ecuador y reportará oportunamente cualquier cambio.

Instituto Geofísico monitoreando la actividad sísmica y volcánica desde 1983.

BB, FJV
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional

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El miércoles 3 de agosto del 2016, el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN) junto al Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) hicieron la entrega oficial a la comunidad en general y autoridades del “Mapa de Amenazas Potenciales por Lahares Secundarios Quebrada Yambo Rumi del Volcán Chimborazo”, en la parroquia de San Andrés. Hermuy Calle gobernador de Chimborazo, junto a Mario Ruiz, viceministro de la SGR y Pablo Morillo, Coordinador Zonal 3, presidieron la sesión del Comité de Operaciones de Emergencia provincial (COE).

Aproximadamente 1000 habitantes serían afectados por los Lahares Secundarios del Chimborazo

Foto 1: Entrega oficial del mapa de amenazas potenciales por lahares secundarios quebrada Yambo Rumi – Volcán Chimborazo al gobernador de Chimborazo Hermuy Calle por parte de Francisco Vásconez (IG-EPN) durante el COE provincial Chimborazo.

 

Aproximadamente 1000 habitantes serían afectados por los Lahares Secundarios del Chimborazo

Foto 2: Conferencia del Ing. Francisco Vásconez sobre la evaluación de la amenaza, elaboración del mapa y factores desencadenantes de los lahares secundarios del volcán Chimborazo, auditorio de la parroquia San Andrés (cantón Guano).

 

Entre diciembre 2015 y abril 2016 al menos 4 lahares secundarios han sido reportados en la quebrada Yambo Rumi al suroriente del volcán Chimborazo amenazando a varias comunidades y destruyendo zonas de cultivo y ganadería, vías de comunicación, un tramo de la vía del tren de Hielo y el tramo 146,5 del poliducto de PetroEcuador.

Aproximadamente 1000 habitantes serían afectados por los Lahares Secundarios del Chimborazo

Foto 3: Lahar secundario del volcán Chimborazo, sector de Frutapamba. Fotografía: Vásconez F –IG-EPN 19 Mayo 2016.

 

En la sesión intevinieron el Msc. Bolívar Cáceres, experto glaciólogo del INAMHI, quién expuso sobre la evolución de los glaciares del Chimborazo, destacando que el glaciar se ha reducido en un 69% en área en comparación a 1962, siendo el área actual de 8,5 km2.

Aproximadamente 1000 habitantes serían afectados por los Lahares Secundarios del Chimborazo

Foto 4: Msc. Bolívar Cáceres experto glaciologo del INAMHI expone la evolución de los glaciares del Chimborazo en el periodo 1962-2016.

 

Por otra parte, el Ing. Francisco Vásconez, la contraparte técnica del Instituto Geofísico, explicó cual fue la metodología usada para la evaluación de la amenaza y la elaboración del mapa correspondiente. Vásconez señaló que los lahares más grandes han tenido un volumen entre 300 mil y 700 mil m3 (≈30 mil a 70 mil volquetas llenas de material petreo) y un caudal pico de entre 100 y 150 m3/s. Además, enfatizó que no existe un incremento en la actividad interna del volcán, por lo que se puede descartar este factor como un agente desencadenante de estos fenómenos. También explicó que la ceniza del volcán Tungurahua, 40 km al occidente del Chimborazo, en erupción desde 1999 podría ser también responsable de la reducción de los glaciares del Chimborazo debido a  que el depósito de ceniza sobre el glaciar puede producir un cambio en el albedo (porcentaje de radiación de el glaciar refleja). Particularmente, el periodo eruptivo de noviembre del 2015 (un mes antes de la ocurrencia de los primeros lahares) fue una de las erupciones con mayor emisión de ceniza (80-160 g/m2 sobre el glaciar) desde que se tiene registro de alta precisión de este fenómeno (2010).

Aproximadamente 1000 habitantes serían afectados por los Lahares Secundarios del Chimborazo

Foto 5: Columna de emisión de ceniza del volcán Tungurahua, aproximadamente 3 km snc en dirección Occidental. Nótese como la ceniza se deposita y acumula en el flanco oriental del volcán Chimborazo. Fotografías: Vásconez F. – IG-EPN (05/09/2014).

 

Vásconez resaltó los resultados encontrados por el Dr. Luis Maisincho, experto meteorólogo del INAMHI, quien encontró que el 2015 fue el segundo año más caliente en el registro (2005-2015), año que además estuvo marcado por la ocurrencia del fenómeno de El Niño, presente en Ecuador desde junio. El Niño amplifica los efectos adversos del clima sobre los glaciares. Esta perturbación provocó que el 2015 presente máximos inéditos en las series climáticas registradas a 4900m de altura desde hace 11 años. El incremento de temperatura sobre la superficie de nieve/hielo provoca el derretimiento acelerado del casquete glaciar (incremento en la tasa de fusión), por tanto, mayor cantidad de agua líquida saliendo del mismo.

De manera general se concluye que el origen de los lahares se debe al deshielo de los glaciares del Chimborazo, acelerados por el Calentamiento Global, el fenómeno de El Niño presente desde junio 2015 y la ceniza del Tungurahua, particularmente los periodos de noviembre 2015 y febrero-marzo 2016. El derretimiento abría dado lugar a la formación de varias lagunas superficiales e intraglaciares (bolsones de agua en el interior del glaciar y/o hielo muerto) que al acumular mucha agua se abrían desbordado y/o colapsado proporcionando grandes cantidades de agua en un tiempo corto dando lugar a la formación de estos lahares secundarios.

El derretimiento acelerado de los glaciares del Chimborazo aumenta la probabilidad de generar nuevos lahares secundarios, no sólo en la quebrada  Yambo Rumi, sino también en otras quebradas alrededor del volcán. Sobrevuelos al volcán son esenciales para identificar estas zonas, resaltó Vásconez.

Hermuy Calle, destacó “La importancia del trabajo realizado por todas las instituciones técnicas, que ejecutaron las investigaciones necesarias para brindarnos estos insumos, que se han convertido en una herramienta de trabajo indispensable para todos y que también nos permitirá direccionar acciones importantes a favor de las personas que habitan en las zonas de riesgo”.

Finalmente, el COE planteó dos resoluciones generales: La Secretaría de Gestión de Riesgos (SGR) compartirá los mapas de amenazas con todas las instituciones que forman parte del COE provincial y las entidades que presten servicios o que tengan infraestructura en las zonas de posible afectación por lahares secundarios. Adicionalmente se deberán actualizar los planes de contingencia en base a los mapas.

Aproximadamente 1000 habitantes serían afectados por los Lahares Secundarios del Chimborazo

Foto 6: Msc. Pablo Morillo cordinador zonal 3 de SGR compartirá los mapas entregados por los técnicos del IG-EPN a todas las instituciones que forman parte del COE provincial y entidades que presten servicios o tengan infraestructura en zonas de riesgo.

 


FJV, SH, ET
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional

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Disminución de actividad sísmica

RESUMEN

El 5 de junio del presente año se registró un incremento en el número de eventos sísmicos tipo VT (generados por fracturamiento de rocas). Al momento esta actividad sísmica tiende a disminuir progresivamente llegando a niveles considerados como normales para este volcán. Cabe indicar también que no hay cambios en la deformación ni en la emisión de gases. Se considera entonces que esta anomalía no involucró un ascenso de magma y que el volcán está retomando sus niveles de actividad de base.


INTRODUCCION

El 15 de junio del presente año, el Instituto Geofísico en el Informe Especial Volcán Cayambe N.- 1, reportó la ocurrencia de una anomalía sísmica en dicho volcán. Posteriormente a este informe, el Instituto Geofísico ha trabajado en el análisis de los datos sísmicos y en el incremento de la capacidad de vigilancia instrumental instalada en la zona.

El Cayambe es un volcán activo. Posee un casquete glaciar sobre los 4800 m. El volcán se ubica a 15 km al oriente de la ciudad de Cayambe y los ríos que nacen de sus flancos cruzan el Valle Interandino alimentando al río Guayllabamba y otros se dirigen hacia el Oriente y desembocan en el río Quijos. El volcán Cayambe ha tenido al menos 21 eventos eruptivos en los últimos 4000 años (Samaniego et al. 1998). En base a los estudios geológicos, estadísticamente el volcán Cayambe tiene un periodo de recurrencia de erupciones de aproximadamente 200 años. Su último periodo eruptivo data de 1785-1786.

La red de monitoreo de este volcán está compuesta por 3 estaciones sísmicas, 1 estación inclinométrica, 1 GPS y 1 estación de medición de SO2. El monitoreo especialmente sísmico se inició en 1995 y los datos de estas estaciones llegan a tiempo real al IG-EPN.

Informe Especial Cayambe N. 2 - 2016

Figura 1. Red de monitoreo del Volcán Cayambe, formada por estaciones sismológicas que funcionan desde 1995 y estaciones inclinométricas – GPS que permiten medir la deformación de los flancos del volcán y un estación que mide la emisión de SO2.

 

ACTIVIDAD SÍSMICA

La figura 2 muestra una actualización de la actividad sísmica registrada en las últimas semanas, en ella se observa claramente una disminución en el número de eventos sísmicos, llegando a los niveles de base para el Cayambe, establecidos desde el año 1995, fecha en que se instaló la primera estación sísmcia en el volcán.

La secuencia de eventos registrada en junio responde a lo que se denomina un enjambre sísmico, es decir no existe un evento de magnitud mayor alrededor del cual se generen eventos más pequeños. En este periodo se contabilizaron 2300 sismos, siendo este el número más grande de eventos registrado en este volcán desde que se tiene monitoreo sísmico (Figura 3).

Informe Especial Cayambe N. 2 - 2016

Figura 2. Número total y tipo de sismos diarios del volcán Cayambe desde 1 de Enero 2016 hasta 2 de Julio 2016. Las columnas son separadas entre los tipos de eventos (VT = volcano-tectónico, LP = largo periodo, TREM = episodios de tremor y HB = híbridos).

 

Informe Especial Cayambe N. 2 - 2016

Figura 3. Número mensual de eventos registrados en el volcán Cayambe desde 1995. Las columnas son separadas entre los tipos de eventos (VT, LP, TREM y HB).

 

En la figura 4 se muestra la localización de los eventos tipo VT registrados en Junio e inicios de Julio, en donde se mantiene la concentración de sismos al noreste del volcán, similar a lo reportado en el informe anterior.

Informe Especial Cayambe N. 2 - 2016

Figura 4: Los eventos localizados cerca del volcán Cayambe desde comienzos de Junio del 2016. Los eventos amarillos ocurrieron desde el último informe (22 de Junio). Las líneas negras al noreste de la figura corresponden a los segmentos del sistema de falla Chingual.

 

En la figura 5 se observa un ejemplo de estos sismos volcano tectónicos.

Informe Especial Cayambe N. 2 - 2016

Figura 5. Sismogramas, espectros y espectrogramas de evento del 13 de junio a las 18h26.

 

DEFORMACION
El procesamiento de los datos de la estación CYMI con datos de los últimos días indica que no  hay deformación relacionada con el volcán (Figura 6).

Informe Especial Cayambe N. 2 - 2016

Figura 6: Serie temporal de la estación de GPS “CYMI”. Se observa claramente el salto que sufrió luego del terremoto del 16 de Abril del 2016, línea roja, pero no muestra cambios posteriores.

 

INTERPRETACION

La actividad sísmica observada en Junio presenta características propias de un enjambre.  Tomando en cuenta este hecho y la vecindad con un volcán activo como el Cayambe, se considera que este enjambre tiene un origen en un incremento puntual de presiones en el interior del volcán.  El número de sismos ha regresado a los niveles previos y no se han observado anomalías geoquímicas o de deformación de los flancos. Se considera entonces que  esta anomalía no involucró un ascenso de magma y que el volcán está retomando sus niveles de actividad de base.


MP/MR/AA/PC
Instituto Geofísico
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La actividad superficial del volcán El Reventador durante los últimos meses se ha mantenido como alta. Durante los trabajos de mantenimiento de la red de monitoreo, entre el 08 al 10 de junio del 2016 personal del Instituto Geofísico evidenció la alta actividad eruptiva en el volcán.

Existe una salida continua de gases volcánicos y vapor de agua (altura de la pluma hasta 800m s.n.c. con dirección NW) como lo que se ve en la Figura 1.

Actividad superficial del volcán El Reventador

Figura 1: Vista del volcán desde el flanco SW. Emisión de gases y vapor de agua. (Foto: G. Viracucha IG-EPN).

 

Las explosiones producidas son moderadas, con acústica similar a cañonazos audibles al pie del volcán, y generan columnas de emisión de alrededor de 2 km de altura sobre el nivel del cráter con presencia de carga moderada de ceniza.

Estos eventos explosivos están siendo recurrentes en el volcán, como se puede evidenciar en el sismograma correspondiente al día 09/06/2016.

Actividad superficial del volcán El Reventador

Figura 2: Columna de emisión de 2km s.n.c con carga moderada de ceniza asociada a la explosión, con su respectiva señal sísmica y espectral, ocurrida a las 06H13 del 09/06/2016. Vista del volcán desde el flanco SW. (Foto: G. Viracucha IG-EPN).

 

Los depósitos generados debido al descenso de flujos piroclásticos asociados a la actividad explosiva alta del volcán, son claramente visibles, así como el descenso de bloques incandescentes expulsados en las explosiones. Este fenómeno es registrado en todos los flancos del volcán, principalmente en el flanco sur y el flanco norte del edificio. (Figura 1).

Actividad superficial del volcán El Reventador

Figura 3: a) Vista del volcán desde el flanco SW. Emisión de gases y vapor de agua y b) depósitos de flujos piroclásticos. (Foto: G. Viracucha IG-EPN).

 

La vegetación al interior de la caldera, en el sector oriental y nororiental muestra la presencia de ceniza fina, gris.  Debido que el viento moviliza la ceniza de la columna de emisión (Figura 3).

Actividad superficial del volcán El Reventador

Figura 4: Vegetación afectada por caída de ceniza. (Foto: G. Viracucha IG-EPN).

 

La actividad del volcán el Reventador se mantiene en niveles altos, con permanentes explosiones, recurrentes flujos piroclásticos y emisión con carga moderada de ceniza que se dispersa hacia los alrededores del volcán sin que se produzca gran impacto en las zonas pobladas aledañas al volcán.

 

GV, MFN
Instituto Geofísico
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Anomalía en la actividad sísmica

RESUMEN
Desde la primera semana del mes de Junio se observó una anomalía sísmica en el volcán Cayambe, la misma que se hizo más evidente a mediados del mes, pero que al momento tiende a disminuir. Sin embargo, es necesario indicar que esta anomalía sísmica es la más intensa registrada desde el año 1995.

Los eventos sísmicos están relacionados al fracturamiento de rocas y se ubican en el extremo nor-oriental del edificio. Estas características permiten calificar a estos eventos como sismos volcano-tectónicos distales. Este tipo de sismos se dan en las zonas de falla cercanas a volcanes. En el caso del volcán Cayambe, el sistema de fallas Chingual pasa por esta zona.

Los datos de las redes GPS e inclinómetros instaladas en el volcán no muestran evidencias de deformación en el edificio volcánico.


INTRODUCCION

El volcán Cayambe es un volcán activo ubicado en la parte norte de la Cordillera Real del Ecuador, a 60 km al nororiente de Quito y a 15 km al oriente de la ciudad de Cayambe (20.000 habitantes). Su parte somital está formada por un complejo de domos, entre los cuales se destaca la cumbre occidental con una altura máxima de 5790 m. Posee un casquete glaciar que se inicia alrededor de los 4800 m, con un área aproximada de 22 km2.

En los últimos 4000 años se han identificado al menos 21 eventos eruptivos de los cuales el más reciente se dio entre 1785-1786 (Samaniego et al. 1998). En base a los estudios geológicos, estadísticamente el volcán Cayambe tiene un periodo de recurrencia de erupciones de aproximadamente 200 años.


ACTIVIDAD SÍSMICA

La figura 1 se muestra la sismicidad mensual desde 1995 hasta junio 2016. La actividad de base está compuesta por eventos asociados al movimiento de fluidos del tipo de Largo Periodo (barras azules), que son comunes en volcanes activos. Entre diciembre 2001 y enero 2002, se sumaron a estos sismos de tipo LP (largo periodo), sismos asociados al fracturamiento de rocas, denominados volcano tectónicos (barras de color rojo). Posteriormente se produjeron otros episodios de este tipo, pero de menor intensidad, el más reciente ocurrió durante septiembre del año 2005, posterior a lo cual la actividad sísmica retornó al nivel de base.

Desde el 6 de junio de 2016 se observó un nuevo incremento en la sismicidad correspondiente a eventos de fractura (volcano-tectónicos, VT) (barras de color rojo), tal como se observa en la figura 2. Este nuevo incremento alcanzó un pico importante entre el 12 y 13 de junio, muy por encima de lo observado en el 2001-2002. A partir de estas últimas fechas la actividad comenzó a disminuir nuevamente, pero se mantiene sobre el nivel base establecido desde 1995 para este volcán.

Informe Especial Cayambe N. 1 - 2016

Figura 1. Número mensual de eventos registrados en el volcán Cayambe desde 1995. VT= volcano-tectónico, LP= largo periodo, TREM= episodios de tremor y HB= híbridos). Cabe destacar que para Junio 2016 solo se puede graficar los datos hasta la fecha actual, 19 de junio.

Informe Especial Cayambe N. 1 - 2016

Figura 2. Número total y tipo de sismos diarios del volcán Cayambe desde 1 de Enero 2016 hasta 19 de Junio 2016. Las columnas son separadas entre los tipos de eventos (VT, LP, TREM y HB).

Los eventos tipo VT registrados en este mes han sido localizados y muestran una concentración de al noreste del volcán (Figura 3).

Informe Especial Cayambe N. 1 - 2016

Figura 3: Los eventos localizados cerca del volcán Cayambe desde comienzos de Junio del 2016, las líneas negras al nor este de la figura corresponden a los segmentos del sistema de falla Chingual.

DEFORMACION

En la estación GPS de Cayambe ubicada al oeste del volcán (CYMI), en el periodo comprendido entre el 2 al 11 de Junio del 2016 no hay cambios en la señal que muestra deformación, tal como se observa en la figura 4. El cambio que se marca en rosado en la figura corresponde al efecto co-sísmico y post-sísmico del terremoto del 16 de Abril del 2016.

Para las otras estaciones GPS cercanas a Cayambe como Ibarra, Cuicocha, Salvefacha y Lumbaqui tampoco se observa ningún cambio.

Informe Especial Cayambe N. 1 - 2016

Figura 4: Deformación registrada en la estación de GPS CYMI. Se movió claramente durante el terremoto del 16 de Abril del 2016 como se observa en el área sombreada.

CONCLUSIONES

La localización de estos sismos hacia el límite noreste del edificio volcánico, permite considerarlos como un enjambre sísmico de eventos Volcano-Tectónicos distales. Estos pueden ser causados por cambios en el estado de esfuerzos en el interior del volcán y pueden afectar zonas aledañas, en especial aquellos lugares en donde existen fallas. Este es el caso de este enjambre, ya que uno de los segmentos del sistema principal de fallas Chingual, pasa por este sector. Hay que resaltar también que hasta el momento no hay evidencias de deformación en el edificio volcánico que pudiesen indicar la presencia de una intrusión magmática.

El Instituto Geofísico continúa con el monitoreo de este volcán y cualquier cambio en su actividad será informado.


MP/FV/MR/PJ/BB/PC/AA/SH
Instituto Geofísico
Escuela Politécnica Nacional

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